«Victoria colombiana»: el fascinante descubrimiento en la cuenca del Orinoco de un nenúfar gigante visible desde el espacio
Un hallazgo botánico de trascendencia mundial fue confirmado por la revista científica Phytotaxa. Investigadores del Real Jardín Botánico Kew de Londres y del Jardín Botánico de Bogotá, en estrecha colaboración con sabedores de resguardos indígenas del Guainía, hallaron una nueva especie de nenúfar gigante en la cuenca alta del río Orinoco: la Victoria colombiana. Esta maravilla vegetal, cuyas rosetas de hojas son identificables desde imágenes satelitales en el espacio, se suma a un linaje evolutivo con más de 70 millones de años de historia.
Aventura en Inírida: un hallazgo en el último minuto

La expedición liderada por el horticultor español Carlos Magdalena (Kew Gardens) y el científico colombiano Mauricio Bernal (Jardín Botánico de Bogotá) estuvo a punto de concluir sin éxito tras cinco días de intensa búsqueda por ríos y lagunas inundadas en las inmediaciones de Inírida (Guainía).
Con el apoyo del baquiano e integrante de la comunidad indígena local Gustavo Melo, los botánicos lograron avistar en el agua los primeros ejemplares silvestres cuando faltaban pocas horas para abordar el vuelo de regreso a la capital. El análisis de especímenes de herbario y la comparación taxonómica con las tres especies de Victoria previamente catalogadas (amazonica, cruziana y boliviana) permitieron certificar su condición de especie inédita para la ciencia.
| Parámetro de la Investigación | Detalle del Hallazgo Botánico |
|---|---|
| Nombre Científico / Nombre Común | Victoria colombiana («Victoria colombiana») |
| Ubicación del Hallazgo | Inírida, cuenca del río Orinoco (Guainía, Colombia) |
| Investigadores Principales | Carlos Magdalena (Kew Gardens) y Mauricio Bernal (JB Bogotá) |
| Publicación Científica | Revista internacional Phytotaxa |
| Población Silvestre Estimada | Entre 30 y 50 individuos localizados en estado natural |
“Fue una locura. Lograrlo tras un viaje tan largo y cinco días de búsqueda fue emocionante. Las Victorias enamoran a quienes las conocen; son testigos vivos que han visto levantarse los Andes y sobrevivir a la deriva continental.” — Mauricio Bernal, horticultor del Jardín Botánico de Bogotá.
Ingeniería natural e imágenes satelitales

Las plantas del género Victoria son reconocidas mundialmente por la arquitectura de sus hojas circular-peltadas, las cuales pueden superar los dos metros de diámetro y soportar importantes pesos gracias a una compleja red vascular en su reverso. Esta estructura ha servido históricamente como fuente de inspiración para ingenieros y arquitectos.
Para la delimitación geográfica de la Victoria colombiana, los científicos emplearon imágenes de alta resolución satelital, identificando pequeños patrones circulares o «perlas verdes» sobre la superficie de las cuencas inundadas entre Colombia y Venezuela.
Especie amenazada y estrategia de conservación comunitaria
Dado que solo se estiman entre 30 y 50 individuos silvestres, los expertos advierten sobre el riesgo de vulnerabilidad de la especie frente a las alteraciones de nivel de agua asociadas al cambio climático global.
- Polinización y aroma: La flor de la Victoria colombiana emerge durante la noche, exhalando un característico aroma a piña madura para atrapar momentáneamente a escarabajos polinizadores.
- Conservación y ecoturismo: Kew Gardens y el Jardín Botánico de Bogotá recolectaron semillas para iniciar programas de propagación ex situ en colaboración con las comunidades indígenas del Guainía, impulsando rutas de ecoturismo sostenible.
Nota de la redacción: El estudio de las poblaciones de Victoria en las cuencas de la Amazonía y el Orinoco promete aportar datos fundamentales para comprender la evolución hidrológica del continente suramericano durante el Cenozoico.
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