La Procuraduría General de la Nación llamó a juicio disciplinario al subgerente Técnico Científico del Hospital Universitario de Neiva, Nelson Leonardo Fierro González, por el presunto acoso laboral y sexual contra la médica psiquiatra María Jimena Medina Palomino.
El proceso es adelantado por el procurador Regional de Instrucción del Huila, Jorge Antonio Vásquez Subiroz, quien consideró que existen méritos suficientes para juzgar disciplinariamente al funcionario, tras una denuncia revelada por LA NACIÓN el pasado 4 de febrero de 2025.
Según el pliego de cargos, las conductas atribuidas a Fierro González incluyen mensajes persistentes, llamadas nocturnas, invitaciones insistentes, facilidades económicas y visitas domiciliarias, comportamientos que, de acuerdo con la Procuraduría, constituyen indicios prototípicos de acoso cuando se presentan en un contexto de asimetría de poder.
La presunta víctima, quien laboraba en la Unidad de Salud Mental del hospital, aseguró que los hechos iniciaron el 13 de agosto de 2024, desde el mismo día en que fue presentada para el proceso de contratación, y se extendieron hasta diciembre del mismo año.
De acuerdo con su testimonio, los presuntos acosos se dieron tanto de forma presencial como a través de llamadas y mensajes de WhatsApp, algunos de ellos eliminados mediante el uso de mensajes temporales. La psiquiatra también afirmó que Fierro González le habría manifestado sentimientos amorosos, invitaciones a viajes y reuniones que, bajo el pretexto laboral, derivaban en situaciones incómodas y reiteradas.
La denunciante señaló además que, tras rechazar dichos comportamientos, sufrió represalias laborales, entre ellas la desatención de sus órdenes médicas, situación que —según relató— derivó en una agresión física por parte de una paciente sin que se activaran los protocolos de seguridad.
En el documento, el procurador Vásquez Subiroz enfatizó que el testimonio de la víctima debe ser valorado con enfoque de género, al tratarse de hechos coherentes, reiterados y compatibles con patrones reconocidos de violencia basada en género en entornos jerárquicos.
Asimismo, rechazó los intentos de desacreditar la denuncia mediante la utilización de información laboral o médica de la víctima, calificando estas acciones como revictimizantes y jurídicamente improcedentes.
Por su parte, Fierro González negó los señalamientos y aseguró que su relación con la médica se basó en la amistad y el respeto, argumentando que no existía una relación directa de subordinación. No obstante, la Procuraduría concluyó que existen elementos suficientes para imputarle una posible falta disciplinaria grave, relacionada con el incumplimiento del deber funcional y la violación del principio de moralidad administrativa.
El proceso continuará en etapa de juicio disciplinario, donde se definirá la responsabilidad del funcionario.
