La muerte de Matías Serna Ramírez, un niño de nueve años y estudiante de tercer grado, ha conmocionado al barrio Jardín, en la comuna 3 de Manrique (Medellín). El menor falleció el pasado sábado en el Hospital Infantil Concejo de Medellín, luego de ingerir una pastilla rosada que encontró en un parque infantil cercano a su casa.
El hecho ocurrió 24 horas antes de su muerte, cuando Matías jugaba junto a los hijos de la pareja de su padre y decidió comer una pastilla que estaba en el suelo dentro de una pequeña bolsa. Su familia jamás imaginó que ese gesto inocente terminaría en tragedia.
Su padre, quien había obtenido la custodia del niño meses atrás, habló con SEMANA bajo condición de anonimato. Con profundo dolor, quiso aclarar versiones que han circulado en el barrio:
— “Dicen que mi pareja tiene la culpa, pero eso no es verdad. Ella no estaba con ellos. Los niños pidieron permiso para ir al parque, que queda a la vuelta de la casa”, afirmó.
También hizo énfasis en que ni él ni su pareja consumen alcohol o drogas y pidió que su nombre no fuera difundido, pues atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida.
Sobre la sustancia ingerida, confirmó:
— “Respecto a lo de la pastilla, sí, eso fue lo que él se comió”.
Sin embargo, aclaró que la composición de la pastilla aún es desconocida y está siendo analizada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Matías había llegado a Medellín a mediados de este año, proveniente de Manizales, donde estudiaba tercer grado. Su anterior institución, el Liceo Arquidiocesano de Nuestra Señora, lamentó profundamente su muerte en un comunicado en el que envió condolencias y pidió fortaleza para su familia.
La comunidad de Manrique, familiares y vecinos aún intentan comprender cómo un simple juego terminó arrebatándole la vida a un niño de apenas nueve años. Las autoridades continúan investigando para esclarecer qué sustancia causó el fatal desenlace.
