OpenAI asegura haber resuelto en 88 horas un problema matemático sin respuesta durante 90 años (y afronta acusaciones de plagio)
Un hito tecnológico envuelto en una intensa controversia académica sacude al mundo de la inteligencia artificial y las matemáticas avanzadas. OpenAI anunció que un nuevo modelo interno de IA, coordinando un enjambre de 10.000 agentes autónomos, logró resolver en solo 88 horas un aspecto clave de las ecuaciones de Navier-Stokes, enigma que carecía de demostración formal desde hacía 90 años. Sin embargo, la hazaña se ha visto empañada por serias acusaciones de filtración de datos y plagio.
Un esfuerzo computacional de 10 millones de dólares
El problema abordado corresponde a la existencia y suavidad de las ecuaciones de Navier-Stokes, las cuales describen el comportamiento físico y la turbulencia de los fluidos. La resolución de este enigma forma parte de los famosos Problemas del Premio del Milenio, custodiados por el Clay Mathematics Institute de Estados Unidos.
Para alcanzar el resultado, la firma desplegó una capacidad de procesamiento masiva que consumió 130.000 millones de tokens y cruzó cerca de 3 millones de mensajes entre los bots de IA, con un costo operativo estimado en US$10 millones.
| Métrica del Proyecto | Detalle / Cifra Oficial |
|---|---|
| Tiempo de ejecución | 88 horas continuas de procesamiento |
| Infraestructura de IA | 10.000 agentes autónomos interconectados |
| Recursos consumidos | 130.000 millones de tokens de salida | ~3 millones de mensajes |
| Costo estimado | US$ 10 millones aproximadamente |
| Estatus ante el Premio del Milenio | Resuelve 2 de 4 criterios (OpenAI renunció al premio de US$1M) |
La acusación de plagio: ¿Filtración desde la herramienta Codex?

La controversia estalló de manera paralela al anuncio. Tristan Buckmaster, profesor de matemáticas de la Universidad de Nueva York, junto con Levent Alpöge, matemático e investigador de la firma competidora Anthropic, denunciaron que OpenAI habría utilizado información de sus propios avances para adelantarse en la carrera.
Según Buckmaster, ellos utilizaban la plataforma Codex de OpenAI para sus investigaciones sobre Navier-Stokes y detectaron el 3 de septiembre que sus datos de progreso se habían transmitido internamente a la tecnológica antes de que esta iniciara el despliegue de sus bots.
“La alternativa es dejar que una serie de anuncios corporativos digan algo que sé que es falso. La información sobre nuestro trabajo les llegó antes de que empezaran.” — Tristan Buckmaster, Profesor de la Universidad de Nueva York.
La defensa de OpenAI
Ante los señaamientos, la directiva de OpenAI emitió un comunicado felicitando el «trabajo simultáneo» de los investigadores independientes, pero negó categóricamente haber accedido a datos privados o confidenciales de los usuarios para entrenar o direccionar su modelo en esta tarea específica.
- Respuestas oficiales: OpenAI sostiene que sus demostraciones difieren significativamente en metodología y resultados de las desarrolladas por Buckmaster y Alpöge.
- Uso de datos anonimizados: La empresa no descartó del todo que métricas anonimizadas globales del uso de sus herramientas hayan alimentado el aprendizaje general del modelo.
- Verificación pendiente: La solución presentada por OpenAI aún debe ser sometida a la revisión por pares de la comunidad matemática internacional y la validación del Clay Mathematics Institute.
Nota de la redacción: Más allá de la validez científica final de la prueba, el caso abre un debate ético trascendental sobre la privacidad de la propiedad intelectual cuando los investigadores utilizan modelos de lenguaje de código cerrado para realizar descubrimientos de vanguardia.
MIRAR MÁS NOTICIAS AQUÍ
