Multarán a quienes desperdicien energía ante riesgo de apagón por fenómeno de El Niño

Ante el creciente riesgo de desabastecimiento energético derivado del fenómeno de El Niño 2026-2027, el Gobierno Nacional presentó una propuesta que busca incentivar el ahorro de energía eléctrica y sancionar económicamente a los usuarios que incrementen de manera significativa su consumo.

La medida, que fue puesta a consideración por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), surge en un contexto marcado por las alertas emitidas por expertos, generadores de energía y autoridades climáticas sobre la posibilidad de enfrentar uno de los periodos de sequía más severos de las últimas décadas.

El objetivo principal es reducir la demanda de energía, proteger los niveles de los embalses y garantizar la continuidad del servicio eléctrico en todo el país durante los meses de mayor impacto del fenómeno climático.

Así funcionaría el programa de ahorro de energía

La propuesta plantea un esquema de incentivos y sanciones basado en el comportamiento individual de consumo de cada usuario regulado.

Según el proyecto de resolución, cada hogar o usuario contará con una meta personalizada de ahorro, calculada a partir de la mediana de los consumos promedio diarios registrados durante los últimos 12 meses anteriores al inicio del programa.

Quienes logren reducir de forma significativa su consumo frente a esa meta recibirían un reconocimiento económico reflejado en su factura de energía.

Por el contrario, aquellos usuarios que aumenten considerablemente su consumo durante la vigencia del programa podrían enfrentar cobros adicionales.

La iniciativa busca generar conciencia sobre el uso eficiente de la energía y promover una participación activa de los ciudadanos en la protección del sistema eléctrico nacional.

Un esquema autofinanciado

Uno de los aspectos destacados de la propuesta es que no requeriría recursos adicionales del presupuesto nacional.

El mecanismo funcionaría bajo un modelo autofinanciado en el que los recursos obtenidos mediante los cobros adicionales a quienes incrementen su consumo serían redistribuidos entre los usuarios que logren los mayores niveles de ahorro dentro de su categoría.

La clasificación se realizaría teniendo en cuenta variables como el tipo de usuario y el estrato socioeconómico, con el propósito de garantizar condiciones de comparación más equitativas.

De esta manera, quienes adopten hábitos de consumo responsables podrían beneficiarse económicamente mientras contribuyen a reducir la presión sobre el sistema energético.

El Niño pone en alerta al sector energético

La decisión del Gobierno responde a un escenario que preocupa cada vez más a los expertos.

Las proyecciones climáticas indican que existe una probabilidad del 96 % de permanencia del fenómeno de El Niño entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.

Además, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó el pasado 11 de junio que las condiciones propias del fenómeno ya están presentes en el océano Pacífico ecuatorial y que se espera una intensificación durante el segundo semestre del año.

Este panorama podría traducirse en una disminución considerable de las lluvias, afectando directamente los embalses que abastecen buena parte de la generación hidroeléctrica del país.

Por esta razón, las autoridades consideran prioritario adoptar medidas preventivas que permitan conservar las reservas de agua y garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.

La propuesta tendría una duración inicial de seis meses

El proyecto contempla una aplicación inicial de seis meses, con la posibilidad de extenderse por otros seis meses adicionales si las condiciones climáticas así lo requieren.

La regulación aclara que las pequeñas variaciones en el consumo no serían objeto de sanciones y que la iniciativa no afectará la libre elección del comercializador o prestador del servicio de energía eléctrica por parte de los usuarios.

La intención, según el Gobierno, es promover cambios voluntarios en los hábitos de consumo sin generar cargas excesivas para los hogares colombianos.

Expertos respaldan la medida

La propuesta recibió respaldo de diversos sectores relacionados con la energía.

Uno de ellos fue el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, quien calificó la iniciativa como una medida acertada frente al complejo panorama que enfrenta el país.

Según explicó, el programa apunta a fortalecer la cultura de ahorro energético y preparar a Colombia para enfrentar un eventual «Super Niño», que podría generar fuertes presiones sobre el sistema eléctrico nacional.

Para los expertos, el ahorro de energía será una herramienta clave para evitar medidas más drásticas en caso de que la sequía se prolongue durante varios meses.

Acolgen advierte que el riesgo de apagón es real

Las preocupaciones sobre el suministro energético también fueron reiteradas por la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen).

La presidenta del gremio, Natalia Gutiérrez, advirtió que los más recientes análisis de XM muestran que un fenómeno de El Niño fuerte o muy fuerte ya no puede considerarse una hipótesis remota.

Según los estudios citados por la organización, existe más de un 95 % de probabilidad de consolidación del fenómeno y un 63 % de posibilidad de que alcance una intensidad comparable con algunos de los eventos climáticos más severos registrados desde 1950.

A esto se suma un dato que genera especial preocupación: actualmente la demanda de energía supera en un 2,3 % la energía firme disponible en el sistema.

La demanda crece más rápido que la oferta

Acolgen también alertó sobre un problema estructural que viene afectando al sector energético.

La demanda del Sistema Interconectado Nacional continúa creciendo a tasas cercanas al 6 % anual, alcanzando niveles récord de consumo. Sin embargo, la incorporación de nueva capacidad de generación avanza a un ritmo mucho más lento.

De los 4.475 megavatios previstos para ingresar al sistema durante 2026, apenas habían entrado en operación 306 megavatios hasta junio, equivalente a solo el 6,8 % de la meta proyectada.

Para el gremio, esta situación reduce significativamente los márgenes de maniobra y aumenta la vulnerabilidad del país frente a fenómenos climáticos extremos.

Mientras el Gobierno avanza en medidas de ahorro y eficiencia energética, el sector espera que la próxima administración impulse soluciones estructurales que permitan fortalecer la infraestructura energética y garantizar la seguridad del suministro en los próximos años.

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