Magistrado investigado por presunta filtración al clan Gnecco es el nuevo presidente de la Sala de Instrucción
El magistrado Francisco Farfán fue elegido como nuevo presidente de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, en una decisión que no ha estado exenta de controversia, debido a que se produce pocos días después de que la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes se abstuviera de investigarlo por la presunta filtración de información sensible al clan Gnecco, una de las familias políticas más influyentes del Cesar.
La elección se dio gracias a los votos de los magistrados César Reyes, Marco Antonio Rueda y Misael Rodríguez, quienes respaldaron la postulación de Farfán. En contraste, la magistrada Cristina Lombana, quien también aspiraba a la presidencia de la Sala, solo obtuvo el apoyo de su colega Héctor Alarcón.
El antecedente que marcó la controversia
La llegada de Farfán a la presidencia de la Sala de Instrucción ocurre luego de que su nombre estuviera en el centro de un fuerte escándalo judicial y político. El caso se originó a partir de una interceptación telefónica a Cielo Gnecco, conocida como la “baronesa del Cesar”, en la que ella aseguró que el magistrado le habría advertido que varios teléfonos de su familia estaban siendo interceptados por las autoridades.
Dicha situación se habría dado en el marco de una investigación por presunta compra de votos que involucra al senador del Partido de la U, José Alfredo Gnecco. La supuesta filtración generó cuestionamientos sobre la conducta del magistrado y llevó a que se activaran mecanismos de control en su contra.
Decisión de la Comisión de Acusación
Sin embargo, hace apenas unos días, la Corte Suprema de Justicia, a través de su cuenta oficial en la red social X, informó que la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes se inhibió de investigar a Farfán, al considerar que no se encontraron elementos que comprometieran su responsabilidad en los hechos denunciados.
Este “inhibitorio” fue clave para que varios magistrados consideraran viable su elección como presidente de la Sala de Instrucción, al estimar que no existe, por ahora, una sanción o proceso formal en su contra.
Investigación paralela y reparos internos
La decisión de la Comisión de Acusación no pasó desapercibida dentro de la Corte Suprema. La magistrada Cristina Lombana, quien adelanta una investigación contra los integrantes de dicha Comisión, expresó reparos frente a la forma en que se archivó el caso.
La investigación de Lombana se originó tras una denuncia presentada por la Veeduría Acción Judicial, que alertó sobre presuntas irregularidades en el trámite del proceso contra Farfán. En ese contexto, la magistrada anunció que escuchará en versión libre a 18 congresistas y funcionarios de la Comisión de Acusación, con el fin de que expliquen las razones jurídicas y procedimentales que llevaron a la decisión de no investigar al hoy presidente de la Sala de Instrucción.
Llama la atención que la elección de Farfán se produjo un día antes de que Lombana iniciara formalmente estas diligencias.
Regreso a la Corte y rol estratégico
Francisco Farfán estuvo varios meses fuera de la Corte Suprema a finales de 2023 e inicios de 2024, periodo en el que solicitó licencia para ejercer su defensa frente a los señalamientos. Su regreso se produjo el 11 de abril de 2024, momento desde el cual retomó investigaciones de alto perfil, entre ellas la que involucra al expresidente del Senado, Arturo Char, por presunta compra de votos en las elecciones legislativas de 2018.
Ahora, como presidente de la Sala de Instrucción, Farfán tendrá la responsabilidad de representar institucionalmente a esta instancia, actuar como su vocero y coordinar el trabajo de un órgano clave del alto tribunal.
Una sala clave para la justicia colombiana
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia tiene a su cargo la investigación y eventual acusación de aforados, como congresistas y otros altos funcionarios, por delitos cometidos en ejercicio de sus funciones. Su papel resulta fundamental en el equilibrio de poderes y en la lucha contra la corrupción política.
La elección de Farfán, en medio de cuestionamientos y respaldos internos, abre un nuevo capítulo en la dinámica de la Corte Suprema y deja abierta la discusión sobre la transparencia, la confianza institucional y los controles a los altos dignatarios del Estado.
MIRAR MÁS NOTICIAS AQUÍ
