Economía colombiana crecería 2,9 % en 2025 impulsada por consumo y gasto público

La economía colombiana habría crecido alrededor de 2,9 % en 2025, según las proyecciones de analistas y del propio banco central, en un año marcado por la recuperación del consumo privado y el mayor dinamismo del gasto público, pero con señales persistentes de debilidad en la inversión, especialmente en el sector de la construcción.

Este lunes 16 de febrero, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) dará a conocer oficialmente el dato del Producto Interno Bruto (PIB) del año pasado. Las expectativas del mercado, recogidas en la encuesta del Banco de la República, apuntan a un crecimiento promedio de 2,9 % entre 32 entidades financieras y centros de análisis.

Consumo y demanda interna, los grandes motores

De acuerdo con los estimativos del equipo técnico del Emisor, los indicadores del cuarto trimestre sugieren que el PIB mantuvo un “buen dinamismo”, jalonado por una demanda interna sólida. Esta habría crecido cerca de 4,8 % anual, explicada principalmente por el consumo privado (4,3 %) y el consumo público (5,8 %).

La formación bruta de capital fijo —que mide la inversión en maquinaria, equipo, edificaciones y obras civiles— habría mostrado una recuperación moderada de 3,2 %, apoyada en el repunte de las importaciones de bienes de capital hacia finales del año.

Firmas como Credicorp Capital destacan que la demanda doméstica estaría creciendo a ritmos cercanos al 5 % anual, liderada por el consumo de los hogares. Entre los factores que respaldan este comportamiento figuran mayores salarios reales, una tasa de desempleo históricamente baja, remesas en máximos históricos, transferencias del Gobierno y una recuperación del crédito de consumo.

Incluso, el índice de confianza del consumidor de Fedesarrollo alcanzó en diciembre su nivel más alto en 11 años, lo que refleja una mejora en la percepción de los hogares frente a la situación económica.

Inversión rezagada y construcción en crisis

Sin embargo, el panorama no es completamente favorable. La inversión continúa siendo el eslabón débil de la recuperación. Según Corficolombiana, al tercer trimestre de 2025 la inversión equivalía al 17,5 % del PIB, uno de los niveles más bajos en dos décadas. Además, la formación bruta de capital fijo se encontraba 10 % por debajo de los niveles observados en 2022.

El mayor rezago se concentra en la construcción residencial, otras edificaciones y obras civiles, sectores que permanecen por debajo de los registros prepandemia. Esta situación no solo limita el crecimiento actual, sino que compromete la capacidad productiva futura del país.

Para Corficolombiana, la economía crecería 2,8 % tanto en 2025 como en 2026, impulsada principalmente por el consumo privado, mientras que la inversión y las exportaciones continuarían expandiéndose a tasas bajas. La entidad advierte que “sin inversión no hay crecimiento futuro ni bienestar sostenible”.

Exportaciones estancadas y déficit comercial

Otro punto de alerta es el frente externo. Las importaciones habrían crecido 9,2 % anual, mientras que las exportaciones permanecen prácticamente estancadas, ampliando el déficit comercial. Este comportamiento confirma que el crecimiento reciente depende más del mercado interno que de la demanda externa.

El Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del Dane mostró un crecimiento anual de 3,1 % en noviembre. Mientras el comercio creció 7,5 % y la manufactura 0,7 %, la producción del sector secundario registró un leve deterioro de 0,1 %, con la construcción nuevamente en terreno negativo.

Crecimiento potencial en descenso

Más allá del dato puntual de 2025, los analistas advierten una tendencia estructural preocupante: la reducción del crecimiento potencial. Corficolombiana estima que este cayó a un rango entre 2,5 % y 2,8 %, frente al promedio de 3,7 % registrado entre 2009 y 2019.

La principal causa sería la caída estructural en la inversión, asociada a mayores niveles de incertidumbre regulatoria y menor ejecución de grandes proyectos. Esto contrasta con la recuperación observada en otras economías de la región como Brasil, Chile, México y Perú.

Aunque la tasa de desempleo descendió a niveles entre 9 % y 9,5 %, por debajo del promedio prepandemia de 11,5 %, este avance ha estado acompañado de una menor participación laboral, lo que plantea interrogantes sobre la calidad y sostenibilidad del empleo generado.

Perspectivas hacia 2026 y 2027

El Grupo Cibest proyecta un crecimiento ligeramente superior, de 3,1 % en 2025 y 3,2 % en 2026, respaldado por el comportamiento del consumo. No obstante, en Banco de la República advierten que una política monetaria más restrictiva podría desacelerar la demanda en los próximos años.

El gerente del banco central, Leonardo Villar, señaló recientemente que para 2027 el crecimiento podría situarse por debajo del 2 % en el escenario central, como parte del ajuste necesario para que la inflación converja a la meta oficial.

En perspectiva histórica, la economía colombiana sufrió una contracción de 7,2 % en 2020 por la pandemia, seguida de un rebote excepcional de 10,8 % en 2021 y 7,3 % en 2022. Desde 2023, el crecimiento se ha moderado a un promedio cercano al 2,5 %, similar al nivel prepandemia, pero insuficiente para cerrar brechas frente a economías de ingreso medio-alto.

El dato que revelará el Dane confirmará si 2025 consolidó la recuperación o si el país enfrenta un techo de crecimiento más bajo. Por ahora, el consumo sostiene la expansión, pero la falta de inversión plantea un desafío estructural que definirá el rumbo económico de Colombia en los próximos años.

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