Ni el baño ni el marco de la puerta: Expertos revelan cuál es el lugar más seguro para protegerse en casa durante un terremoto
A raíz de la emergencia sísmica provocada por el potente terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia y sus posteriores réplicas, la preparación dentro del hogar se ha convertido en una prioridad vital. Frecuentemente, mitos urbanos sugieren buscar refugio en los baños o bajo los marcos de las puertas; sin embargo, expertos en ingeniería estructural aclaran que estas creencias pueden resultar sumamente peligrosas. Ante un movimiento telúrico, la regla de oro internacional sigue siendo agacharse, cubrirse y sujetarse bajo superficies verdaderamente resistentes.
El mito de los marcos de las puertas y los baños en las edificaciones modernas
Durante décadas se promovió la idea de que los marcos de las puertas ofrecían la mayor resistencia en una vivienda. No obstante, la ingeniera civil y revisora estructural Martha Martínez señala que en las construcciones modernas los marcos suelen ser elementos no estructurales o durlock/tablayeso que pueden colapsar o desprenderse con facilidad.
De igual forma, espacios como los baños o balcones tampoco deben asumirse automáticamente como zonas seguras. En el caso del baño, la presencia de azulejos, espejos, tuberías expuestas y elementos de loza incrementa exponencialmente el riesgo de cortes y lesiones graves por la caída de objetos. Intentar correr hacia la salida o evacuar por las escaleras mientras el piso se mueve intensamente es una de las principales causas de caídas y politraumatismos.
Agacharse, Cubrirse y Sujetarse: La técnica de protección comprobada
La indicación técnica ante un terremoto es buscar refugio inmediato debajo de un mueble pesado y firme, como una mesa de madera maciza o un escritorio resistente. Si este elemento soporta el impacto de caída de mampostería o cielo raso, protegerá directamente la cabeza y el tronco de la persona.
En caso de no contar con una mesa cercana, los especialistas recomiendan ubicarse en posición fetal al lado de muros de carga, columnas estructurales o muebles robocitos (como el lateral de una cama o sofá), protegiendo en todo momento el cuello y la cabeza con ambos brazos.
- No use ascensores: El sistema eléctrico o los cables de tracción pueden fallar, dejándolo atrapado en los pozos.
- Aléjese de los ventanales: Los vidrios, espejos y muebles altos no anclados son los primeros en colapsar y proyectarse.
- No intente huir corriendo: El movimiento del suelo impide el equilibrio; la evacuación solo debe realizarse cuando la sacudida haya cesado por completo.
¿Qué hay sobre la teoría del ‘Triángulo de la Vida’?
Respecto a la célebre teoría del «triángulo de la vida» —que sugiere acostarse junto a objetos voluminosos para que, en caso de colapso de la losa, quede un espacio libre triangular—, los ingenieros enfatizan que no constituye una garantía absoluta de seguridad ni debe aplicarse a ciegas. Si bien en colapsos totales de placas de concreto ciertos muebles altos logran amortiguar el peso, la prioridad inmediata durante la sacudida inicial debe ser siempre evitar que los objetos que caen del techo golpeen la cabeza.
Análisis Emcosalud Radio: La necesidad de desaprender mitos para salvar vidas en la emergencia
La divulgación de pautas claras y con sustento en la ingeniería sísmica es una herramienta de prevención tan importante como el fortalecimiento de los códigos de construcción. En países con alta actividad tectónica como Colombia, desaprender mitos como el del ‘marco de la puerta’ resulta crucial: la mayoría de las lesiones durante sismos no ocurren por el colapso total del edificio, sino por la caída de elementos no estructurales como lámparas, estanterías, fachadas y ventanales. Promover la cultura de asegurar los muebles altos a los muros, mantener las vías de evacuación despejadas y practicar simulacros bajo la premisa de ‘Agacharse, Cubrirse y Sujetarse’ marca la diferencia entre la vida y la muerte en los primeros segundos de un terremoto.
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