SALUD Y SOCIEDAD / HISTORIAS DE VIDA

“Me daban morfina para soportar el dolor”: El calvario de Grace, diagnosticada con endometriosis a los 13 años tras ser ignorada por los médicos

Por: Redacción Emcosalud Radio |
31 de agosto de 2026 |
Lectura: 5 min

Durante meses, cada ciclo menstrual de Grace se transformaba en una emergencia médica. Con apenas 13 años, el dolor abrumador en el abdomen la obligaba a ingresar en salas de urgencias donde era tratada con fuertes analgésicos y morfina, solo para ser enviada a casa bajo la suposición de que «exageraba» o sufría de simple ansiedad. Su caso pone en evidencia la urgente necesidad de educar sobre el impacto de la endometriosis en la población adolescente.

«Como si tuviera alambre de púas caliente en el abdomen»

Grace, quien vive en Yorkshire, al norte de Londres, y actualmente tiene 14 años, comenzó a menstruar a los 11. Dos años después, los dolores se volvieron incapacitantes. Médicos y especialistas desestimaron reiteradamente la posibilidad de que padeciera endometriosis —una enfermedad crónica caracterizada por el crecimiento de tejido similar al endometrio fuera del útero— argumentando que era demasiado joven para desarrollarla.

Le recetaron medicamentos potentes como co-codamol, tramadol y morfina. Sin embargo, el estigma de no ser escuchada dañó su salud mental y emocional. No fue sino hasta que su familia buscó una segunda opinión médica privada cuando finalmente se confirmó la presencia de la afección a través de pruebas especializadas.

Aspecto Evaluado Realidad en Mujeres Adultas Impacto en Adolescentes (Caso Grace)
Tiempo Promedio de Diagnóstico Hasta 9 años (Según Endometriosis UK) A menudo bloqueado por el mito de la edad.
Detección Inicial Visible mediante ecografías avanzadas Inconclusa en ecografías iniciales; requiere laparoscopia.
Tratamiento Administrado Cirugía y terapia hormonal Uso recurrente de opioides (morfina, tramadol).

Un mito médico que compromete el futuro de las jóvenes

De acuerdo con organizaciones como Endometriosis UK y ginecólogas pediátricas como la Dra. Gail Busby, la patología puede desarrollarse en cualquier momento tras la menarquia. A pesar de que cerca del 80% de las adolescentes experimentan cólicos menstruales, el dolor insoportable que impide asistir al colegio o realizar actividades cotidianas no debe considerarse normal.

Además de las secuelas emocionales, la falta de diagnóstico oportuno puede derivar en secuelas reproductivas. A su corta edad, Grace ya fue advertida de los riesgos que la afección podría generar sobre su fertilidad antes de cumplir los 30 años debido al daño tisular en los órganos pélvicos.

“Sentía que me estaba volviendo loca y que todo estaba en mi cabeza. Pero en realidad, tú conoces tu cuerpo mejor que nadie y tu dolor es real.” — Grace (14 años).

  • Educación en salud menstrual: Urge actualizar a los profesionales de atención primaria para reconocer patrones anormales de dolor en jóvenes.
  • Intervención quirúrgica: Grace fue sometida recientemente a una laparoscopia para remover las lesiones y paliar la sintomatología.
  • Nuevas alternativas: El desarrollo de pruebas no invasivas promete acortar los tiempos de diagnóstico en el sistema de salud global.

Nota de la redacción: La historia de Grace expone una brecha crítica en la atención ginecológica infanto-juvenil. Normalizar el dolor menstrual extremo bajo el pretexto de la juventud perpetúa el sufrimiento innecesario y expone a las pacientes a riesgos farmacológicos evitables. Escuchar a las adolescentes y validar sus síntomas es el primer paso para ofrecer un abordaje médico oportuno y empático.

Fuente: Testimonios de la paciente, datos del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) e informes de Endometriosis UK, agosto de 2026.

 

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