Exclusivo: la agenda de alias Zeus fue manipulada para enlodar a altos oficiales
Una de las pruebas más sensibles en la lucha contra el Clan del Golfo podría estar comprometida. SEMANA revela en exclusiva que la agenda incautada a alias Zeus, considerada durante meses como una pieza clave para desentrañar presuntas alianzas criminales con miembros de la Fuerza Pública y sectores políticos, fue manipulada deliberadamente para afectar la reputación de altos oficiales de la Policía Nacional.
La libreta, compuesta por 92 páginas escritas a mano, pertenecía a Juan Carlos Rodríguez Agudelo, conocido con el alias de Zeus, un mayor retirado del Ejército que se convirtió en uno de los hombres más temidos dentro de la estructura del Clan del Golfo. Zeus fue abatido por la Policía el 28 de septiembre de 2024 en San Francisco, Antioquia, en un operativo que puso fin a su carrera criminal, pero abrió un nuevo capítulo de controversia judicial.
Una prueba clave en riesgo
Desde su incautación, la agenda fue presentada como un documento explosivo. En sus páginas se detallaban presuntas rutas de infiltración en unidades de inteligencia, contactos estratégicos para la adquisición de material de guerra y posibles conexiones con políticos, empresarios y miembros activos y retirados de la Fuerza Pública.
Sin embargo, tras seis meses de investigación periodística, SEMANA pudo establecer que el documento fue alterado con lapicero después de su incautación. Según testimonios recogidos por oficiales, el presunto responsable de las modificaciones estaba adscrito a la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) en Norte de Santander. La motivación, de acuerdo con esas versiones, estaría relacionada con una aparente retaliación interna contra sus superiores.
El hallazgo no es menor. La alteración de una prueba judicial de semejante envergadura no solo compromete la credibilidad de los procesos penales derivados del caso, sino que pone en entredicho la cadena de custodia y la transparencia institucional.
Nombres que sacudieron la institucionalidad
En la agenda original, cuya existencia no había sido revelada hasta ahora en detalle, figuran referencias a distintos actores del poder nacional. Entre los nombres mencionados aparecen personas cercanas al presidente Gustavo Petro, como su hermano Juan Fernando Petro; también el exdirector de la DNI, Carlos Ramón González, hoy prófugo de la justicia; y el excomisionado de paz Danilo Rueda.
No obstante, la controversia se centra especialmente en los nombres de dos altos oficiales de la Policía que fueron retirados de la institución tras conocerse el contenido de la libreta. Las anotaciones que los involucraban, según fuentes consultadas, no corresponderían al manuscrito original de alias Zeus, sino a agregados posteriores realizados con tinta diferente.
La gravedad del asunto radica en que esas menciones habrían influido en decisiones administrativas y disciplinarias de alto nivel, afectando carreras de oficiales con décadas de servicio.
Una guerra sucia interna
Las hipótesis que rodean la manipulación apuntan a una pugna interna dentro de la fuerza pública. Fuentes consultadas hablan de una “guerra sucia” en la que la agenda de alias Zeus habría sido utilizada como instrumento para ajustar cuentas y debilitar sectores específicos dentro de la institución.
Expertos en derecho penal advierten que si se comprueba la adulteración, los procesos judiciales derivados podrían venirse abajo. La defensa de los implicados tendría argumentos sólidos para alegar contaminación probatoria, lo que obligaría a los jueces a excluir el documento como evidencia válida.
Actualmente, el expediente permanece en despachos de la unidad especializada de la Fiscalía encargada de investigar organizaciones criminales. El archivo, descrito por fuentes judiciales como “parqueado”, no ha producido imputaciones de fondo mientras se esclarece la autenticidad de la prueba.
Impacto en la lucha contra el crimen organizado
El caso tiene implicaciones profundas para la estrategia estatal contra el Clan del Golfo, considerado el grupo armado ilegal más poderoso del país. La agenda prometía revelar cómo alias Zeus logró infiltrar estructuras de inteligencia y consolidar corredores estratégicos para el narcotráfico en varias regiones.
Si la prueba pierde validez judicial, no solo se afectarían posibles condenas, sino que se enviaría un mensaje preocupante sobre la vulnerabilidad institucional frente a maniobras internas.
Fuentes cercanas al caso señalan que ya se adelantan peritajes grafológicos y análisis forenses para determinar con precisión qué partes del documento corresponden al puño y letra original de alias Zeus y cuáles fueron añadidas posteriormente.
Lo que viene
La revelación de la manipulación abre interrogantes de fondo: ¿quién ordenó alterar la agenda?, ¿con qué propósito exacto?, ¿cuántos procesos se basaron en esas anotaciones cuestionadas? y, sobre todo, ¿qué tan profunda es la fractura interna dentro de la fuerza pública?
Mientras la Fiscalía define el futuro procesal del expediente, la polémica ya ha impactado la credibilidad de una de las investigaciones más delicadas de los últimos años. Lo que parecía ser la prueba reina contra redes de infiltración criminal podría convertirse en el símbolo de una crisis institucional de mayores proporciones.
En un país donde la lucha contra el crimen organizado exige solidez probatoria y confianza pública, la manipulación de la agenda de alias Zeus no solo compromete un caso emblemático, sino que plantea un desafío estructural para la justicia colombiana.
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