¿Qué es el vórtice polar, el detonante de la mayor tormenta de nieve en Estados Unidos en décadas?

Estados Unidos enfrenta una de las tormentas invernales más severas de las últimas décadas, un fenómeno climático extremo que ha dejado al menos 20 personas fallecidas, cientos de miles de hogares sin suministro eléctrico y la cancelación de miles de vuelos en todo el país. Las temperaturas bajo cero mantienen a vastas regiones bajo estado de emergencia, mientras el sistema de tormentas se extiende desde Texas hasta Nueva Inglaterra, afectando incluso zonas donde las nevadas no son habituales.

De acuerdo con autoridades estatales, el impacto del fenómeno no tiene precedentes recientes. “No hemos visto una tormenta de esta magnitud, en términos de hielo, desde 1994”, afirmó el gobernador de Mississippi, Tate Reeves, reflejando la gravedad de la situación que paraliza carreteras, aeropuertos y servicios básicos.

Uno de los principales factores detrás de esta monstruosa tormenta invernal, conocida como tormenta Fern, es un fenómeno atmosférico que ha captado la atención mundial: el vórtice polar.

¿Qué es el vórtice polar?

El vórtice polar no es un fenómeno nuevo ni extraordinario en sí mismo. De hecho, está presente todo el tiempo en ambos polos de la Tierra. El término fue utilizado por primera vez en 1853 en la revista estadounidense Living Age, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Se trata de grandes masas de aire extremadamente frío y de baja presión que se localizan en la tropósfera, la capa más baja de la atmósfera que se extiende hasta los 12 kilómetros de altura, y en la estratósfera, que va de los 12 a los 50 kilómetros. Estas masas giran en sentido contrario a las agujas del reloj sobre el Polo Norte y el Polo Sur.

Gracias al vórtice polar, el aire frío y denso suele permanecer “encerrado” sobre las regiones polares. Durante el invierno, el vórtice se fortalece y se expande, mientras que en verano tiende a debilitarse.

Cuando el vórtice se desestabiliza

El problema surge cuando el vórtice polar se debilita o se deforma, permitiendo que el aire ártico escape de su trayectoria habitual y se desplace hacia latitudes más bajas. Esto es lo que está ocurriendo actualmente en Estados Unidos.

Según explican expertos de la NASA, uno de los factores que puede alterar el vórtice es la intrusión de masas de aire más cálidas, que lo desestabilizan y empujan el aire frío hacia el sur. Cuando este aire gélido se encuentra con aire templado, asciende y da lugar a frentes de tormenta intensos, con fuertes nevadas, hielo y temperaturas extremas.

En esta ocasión, las anomalías en el vórtice polar del Polo Norte han tenido un impacto dramático en las condiciones meteorológicas del país norteamericano, generando descensos bruscos de temperatura y condiciones invernales extremas.

Un fenómeno clave en la tormenta Fern

La científica Jennifer Francis, del Centro de Investigación Climática Woodwell, explicó que “normalmente, el vórtice gira tranquilamente y tiene poco efecto en nuestro clima, pero ocasionalmente se mueve o se estira hacia el sur sobre América del Norte, trayendo consigo una oleada de frío”.

Por su parte, Judah Cohen, investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), señaló que existe “una fuerte relación entre los eventos de vórtice polar estirado y el clima invernal extremo en Estados Unidos”, reforzando la idea de que este fenómeno ha sido determinante en la magnitud de la actual tormenta.

¿Influye el cambio climático?

El comportamiento errático del vórtice polar ha reabierto el debate sobre su posible relación con el cambio climático. Algunos científicos sostienen que el aumento de las temperaturas en el Ártico y la pérdida de hielo marino podrían estar influyendo en la frecuencia de estas anomalías.

Francis afirma que los estudios sugieren que estos eventos “están ocurriendo más a menudo en un mundo en calentamiento”, lo que favorecería inviernos extremos más frecuentes. Sin embargo, otros expertos piden cautela.

El meteorólogo Jason Furtado, de la Universidad de Oklahoma, considera que aún no existen suficientes datos para establecer una conexión definitiva a largo plazo. Aun así, Cohen asegura que el calentamiento del Ártico “ha cargado los dados”, aumentando la probabilidad de eventos extremos, aunque no atribuye un fenómeno específico directamente al cambio climático.

Un escenario de alto riesgo

Mientras continúa la emergencia, millones de personas en Estados Unidos enfrentan condiciones climáticas extremas, interrupciones de servicios básicos y riesgos para la vida. El vórtice polar, un fenómeno natural conocido desde hace siglos, se ha convertido nuevamente en protagonista de una crisis que evidencia la vulnerabilidad de las sociedades modernas frente a los extremos del clima.

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