Universidad del Tolima fortalece su trabajo ambiental en el Pacífico colombiano

La Universidad del Tolima continúa consolidando su presencia en el Pacífico colombiano a través de procesos ambientales, académicos y comunitarios que se desarrollan en territorios estratégicos como Bahía Málaga y el Bajo Calima.

Con más de cinco décadas de trabajo en el Bajo Calima y cerca de 20 años de acompañamiento en Bahía Málaga, la institución ha construido un modelo educativo que trasciende las aulas tradicionales y se integra profundamente con las dinámicas sociales y ambientales de estas regiones.

Aprender desde el territorio

El recorrido de los estudiantes de Ingeniería Forestal inicia en Buenaventura, desde donde viajan durante hora y media hasta Bahía Málaga. Este trayecto no solo representa una conexión geográfica, sino una transición hacia una experiencia formativa basada en el contacto directo con la naturaleza y las comunidades.

En estos espacios, el aprendizaje se aleja de los esquemas convencionales. No hay salones ni tableros: el aula es el bosque, el mar y el territorio habitado por comunidades que han construido saberes ancestrales a lo largo de generaciones.

Santiago Valencia González, líder ambiental de Bahía Málaga, destaca que el trabajo conjunto con la Universidad del Tolima se remonta al año 2000. Desde entonces, estudiantes y habitantes han desarrollado procesos como inventarios forestales, identificación de especies y reconocimiento de ecosistemas, integrando conocimiento técnico con saberes locales.

Restauración ecológica y conocimiento compartido

En los últimos años, este trabajo ha evolucionado hacia procesos más complejos de restauración ecológica. Durante 2025, los estudiantes participaron en el seguimiento de viveros, evaluación de árboles sembrados y estrategias de restauración activa y pasiva.

Estas acciones han permitido fortalecer la conservación de uno de los territorios más biodiversos del país, al tiempo que consolidan una relación basada en el respeto y el aprendizaje mutuo.

El liderazgo comunitario también ha sido clave. Saúl Valencia González, presidente del Consejo Comunitario, ha orientado los procesos para que respondan a las necesidades reales del territorio, garantizando que la intervención académica sea pertinente y sostenible.

Un legado de más de 50 años en el Bajo Calima

Aunque el trabajo en Bahía Málaga es significativo, sus raíces se encuentran en el Bajo Calima, donde la Universidad del Tolima ha mantenido una presencia constante a través del Centro Forestal Tropical Pedro Antonio Pineda.

Este espacio, vinculado a la Facultad de Ingeniería Forestal, se ha consolidado como un referente nacional en el estudio de selvas tropicales. Durante 55 años, ha contribuido a la formación de más de 2.400 ingenieros forestales.

Según el decano de la facultad, Omar Melo, el valor del centro no solo radica en su trayectoria, sino en la experiencia formativa que ofrece, permitiendo a los estudiantes interactuar directamente con comunidades y comprender el territorio desde una perspectiva integral.

Comunidades, eje del proceso

La comunidad afrodescendiente de la cuenca baja del río Calima ha sido un pilar fundamental en este proceso. Su apertura y disposición han permitido que la Universidad no solo esté presente, sino que haga parte de la vida cotidiana del territorio.

A pesar de los desafíos sociales y de orden público que han afectado la región, este vínculo se ha mantenido sólido, sustentado en el respeto, la permanencia y el intercambio de conocimientos.

Además, hombres y mujeres del Bajo Calima participan activamente en el funcionamiento del Centro Forestal, aportando su conocimiento del entorno y fortaleciendo cada una de las acciones desarrolladas.

Proyección hacia el futuro

El trabajo que se desarrolla entre el Bajo Calima y Bahía Málaga no solo tiene impacto local, sino que también proyecta a la Universidad del Tolima hacia escenarios nacionales e internacionales.

Actualmente, se avanza en la posibilidad de establecer un convenio interinstitucional con las comunidades de Bahía Málaga, con el objetivo de garantizar la continuidad de los procesos y ampliar su alcance.

Asimismo, existe un creciente interés en facilitar el acceso de jóvenes del territorio a la educación superior, permitiéndoles formarse sin desligarse de su contexto social y cultural.

Educación que transforma territorios

La experiencia de la Universidad del Tolima en el Pacífico colombiano evidencia un modelo educativo en el que el conocimiento científico y el saber ancestral se complementan.

Este enfoque no solo forma profesionales, sino ciudadanos comprometidos con la transformación de sus territorios. Los estudiantes que participan en estos procesos regresan con una visión más amplia de su rol, entendiendo que su labor va más allá de lo técnico.

En un país marcado por la diversidad y los retos ambientales, iniciativas como esta demuestran que la educación puede ser una herramienta clave para construir soluciones sostenibles desde y para las comunidades.

Así, entre selvas, ríos y mares, la Universidad del Tolima continúa trazando un camino en el Pacífico colombiano donde aprender también significa escuchar, compartir y construir en colectivo.

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