Donald Trump ordena reabrir el espacio aéreo de Venezuela: primeras medidas para reactivar relaciones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves 29 de enero de 2026 que ordenó la reapertura del espacio aéreo de Venezuela a vuelos comerciales, marcando una movida clave para la posible recuperación del territorio venezolano y una reactivación de las relaciones bilaterales tras años de tensiones.
La decisión fue comunicada por Trump al inicio de una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, tras una conversación telefónica con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. “Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela y le informé de que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial”, dijo el mandatario estadounidense ante la prensa.
Vuelos comerciales listos para regresar
Trump aseguró que los ciudadanos estadounidenses podrán viajar a Venezuela “muy pronto” y que “estarán seguros allá”, destacando el avance en la seguridad que justificaría esta apertura. También afirmó que la reapertura facilitará el regreso y la visita tanto de ciudadanos estadounidenses como de venezolanos que residen en el exterior.
Esta medida se da después de años de restricciones: desde 2019 la mayoría de los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Venezuela quedaron suspendidos por decisiones del gobierno norteamericano y advertencias de la Administración Federal de Aviación (FAA).
Impacto económico y petrolero
En sus declaraciones, Trump resaltó que grandes compañías petroleras están evaluando operaciones en Venezuela, lo que, según él, traerá de vuelta “una riqueza tremenda para Venezuela y para Estados Unidos” y permitirá que el país sudamericano gane “más dinero del que ha ganado nunca”.
Con esta apertura, se allana el camino para que, además de la reanudación de los vuelos, regrese también la actividad comercial y de inversiones, fundamental para reactivar sectores clave como el energético y turístico tras años de parálisis.
Contexto de los cierres previos
La reapertura del espacio aéreo ocurre en un contexto de transición política y diplomática. A finales de noviembre de 2025, la FAA había emitido una prohibición que llevó a que prácticamente todos los vuelos comerciales evitaran el espacio aéreo venezolano, en un contexto de tensiones y advertencias de seguridad de las autoridades estadounidenses.
Esa medida se sumó a un esquema de sanciones y restricciones que se intensificaron con el deterioro de las relaciones bilaterales desde 2019, cuando se rompieron los lazos diplomáticos y se suspendieron formalmente los servicios aéreos directos entre ambos países.
Reacciones y próximos pasos
Tras el anuncio, American Airlines manifestó su intención de trabajar para retomar vuelos directos entre Estados Unidos y Venezuela, aunque estos estarán sujetos a aprobaciones gubernamentales y evaluaciones de seguridad antes de iniciar operaciones regulares.
Aunque no se han detallado fechas específicas para el reinicio de los vuelos, la orden ejecutiva implica que el Pentágono y el Departamento de Transporte de EE. UU. deben completar los trámites antes de que termine la jornada para permitir el acceso al espacio aéreo.
Un paso hacia la normalización
La movida de Trump representa uno de los primeros pasos concretos hacia una posible reactivación diplomática y económica entre Estados Unidos y Venezuela, luego de años de tensiones, sanciones y rupturas. Más allá del componente aeronáutico, esta medida abre la puerta a un debate más amplio sobre la normalización de relaciones, el retorno de inversiones y la posibilidad de que se restablezcan servicios clave como consulados y embajadas, interferidos desde 2019.
En resumen, la reapertura del espacio aéreo no solo tiene implicaciones logísticas para las aerolíneas y los viajeros, sino que además se perfila como un gesto simbólico de acercamiento político y comercial entre dos naciones que atravesaron años de distanciamiento profundo.
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