El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración contempla la posibilidad de ingresar a Venezuela por tierra para intensificar la lucha contra el narcotráfico y ejercer mayor presión sobre el régimen de Nicolás Maduro. Las declaraciones fueron entregadas el jueves 27 de noviembre durante una conferencia de prensa transmitida por la Casa Blanca.
Según Trump, el objetivo de los operativos militares en curso es frenar el tráfico de drogas proveniente de organizaciones criminales latinoamericanas, entre ellas el denominado Cartel de los Soles, recientemente catalogado por su gobierno como una “organización terrorista internacional”. El mandatario señaló que dicho cartel estaría liderado por Nicolás Maduro, contra quien pesa una recompensa de hasta 50 millones de dólares.
“Vamos a detenerlos por tierra muy pronto. Por tierra es más fácil. Para que dejen de enviar veneno”, afirmó Trump al referirse a los grupos narcotraficantes que operan en la región. Sus declaraciones se dieron en medio de preguntas relacionadas con un atentado reciente contra miembros de la Guardia Nacional en Washington D. C.
Desde septiembre, Estados Unidos mantiene una presencia militar activa en el Caribe, donde ha bombardeado al menos 21 embarcaciones que, según su administración, estarían vinculadas al narcotráfico. Estos operativos han dejado más de 80 personas fallecidas y forman parte de la estrategia estadounidense para combatir el narcoterrorismo por mar, aire y, según Trump, posiblemente también por tierra.
Frente a estas advertencias, el régimen de Nicolás Maduro respondió con firmeza. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró en una alocución televisada que Venezuela está preparada para defender su soberanía ante cualquier intento de incursión extranjera. “Estamos dispuestos a todo, estamos dispuestos al combate, estamos dispuestos a morir”, sostuvo.
Maduro, por su parte, afirmó que más del 80 % de los venezolanos estaría dispuesto a enfrentar cualquier agresión externa y reiteró que el país no se dejará intimidar.
Aunque Trump insinuó que no descarta un diálogo con Venezuela, reiteró su intención de perseguir a los “narcoterroristas”, como su gobierno denomina a los cabecillas de las redes criminales que operan en ese territorio.
