Tope a inversión exterior de AFP generaría presión bajista al dólar
La reciente decisión del Gobierno colombiano de limitar la inversión en el exterior de los fondos de pensiones privados está generando un intenso debate económico. Más allá de las preocupaciones sobre la rentabilidad de los ahorros pensionales, expertos advierten que esta medida podría tener un efecto significativo en el mercado cambiario, al punto de provocar una “bonanza de divisas” que presionaría el dólar a la baja en los próximos años.
El cambio fue establecido mediante el Decreto 0369 del 7 de abril de 2026, el cual fija un límite máximo del 30 % para las inversiones en activos internacionales por parte de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Actualmente, este porcentaje ronda el 49 %, por lo que las entidades deberán realizar un ajuste progresivo en sus portafolios durante los próximos cinco años.
Un ajuste con impacto millonario
De acuerdo con estimaciones del grupo financiero Alianza Valores, el portafolio internacional de las AFP pasaría de 257,3 billones de pesos en 2026 a cerca de 171,7 billones en 2031. Esto implica ventas masivas de activos en el exterior, especialmente concentradas entre 2027 y 2029.
En términos concretos, estas desinversiones representarían flujos anuales cercanos a los 25 billones de pesos en 2027, 26 billones en 2028 y más de 27 billones en 2029. Traducido a dólares, y bajo una tasa de cambio promedio de 3.400 pesos, esto significaría ingresos de entre 4.800 y 8.000 millones de dólares por año al país.
Esta magnitud de recursos no es menor. Según los analistas, estos flujos podrían equivaler a cerca del 71 % de las remesas, el 81 % de la inversión extranjera directa y más de un tercio de las exportaciones no tradicionales de Colombia.
¿Bonanza cambiaria por decreto?
El efecto inmediato de esta dinámica sería un aumento significativo en la oferta de dólares dentro del mercado local. Al repatriar capitales, las AFP deberán convertir esos recursos a pesos, lo que incrementa la disponibilidad de divisas y, por ende, presiona a la baja la tasa de cambio.
Desde Alianza advierten que este fenómeno podría interpretarse como una “bonanza cambiaria por decreto”, ya que no responde a factores tradicionales como mayores exportaciones o inversión extranjera, sino a una decisión regulatoria.
Este escenario se daría en un contexto donde el dólar ya ha mostrado tendencias a la baja durante 2026. Aunque recientemente la divisa se acercó nuevamente a los 3.600 pesos, en lo corrido del año acumula una caída de más de 160 pesos.
Factores políticos y volatilidad reciente
El comportamiento reciente del dólar también ha estado influenciado por factores políticos. La volatilidad observada en los últimos días ha sido atribuida a la reacción de los mercados frente a encuestas electorales que muestran un fortalecimiento de la candidatura de Iván Cepeda.
Sin embargo, los analistas coinciden en que estos movimientos son de corto plazo, mientras que las presiones estructurales —como el cambio en el régimen de inversiones de las AFP— tendrían efectos más duraderos sobre la tasa de cambio.
Impacto en el mercado de deuda
El ajuste de portafolios no solo afectará el mercado cambiario. También se anticipan efectos importantes en los activos locales, particularmente en los Títulos de Tesorería (TES). Al reducir su exposición internacional, las AFP deberán redirigir una parte significativa de sus recursos hacia inversiones internas.
Esto incrementaría la demanda por deuda pública, especialmente en papeles de corto plazo, lo que podría traducirse en una valorización de estos instrumentos y una reducción en sus tasas de interés.

Remesas, otro factor clave
A este panorama se suma el crecimiento sostenido de las remesas enviadas por colombianos en el exterior, que también contribuyen a aumentar la oferta de dólares en el país.
Datos del Banco de la República indican que en marzo de 2026 se alcanzó un máximo histórico de 1.225 millones de dólares en remesas, lo que representa un crecimiento de más del 11 % frente al mismo mes del año anterior.
Por su parte, la firma Davivienda Corredores reportó que en el primer trimestre de 2026 estos ingresos sumaron 3.346 millones de dólares, con un aumento cercano al 7 % anual.
Un nuevo escenario económico
La combinación de estos factores —repatriación de capitales, aumento de remesas y cambios en los flujos de inversión— configura un nuevo escenario para la economía colombiana. Si bien una caída del dólar puede tener beneficios, como la reducción del costo de importaciones y de la deuda externa, también plantea retos para sectores exportadores que dependen de una tasa de cambio más alta.
En este contexto, la medida del Gobierno no solo redefine la estrategia de inversión de los fondos de pensiones, sino que también podría transformar el equilibrio del mercado cambiario en los próximos años.
El debate sigue abierto: mientras algunos ven una oportunidad para fortalecer la economía interna, otros advierten sobre riesgos en la rentabilidad de los ahorros pensionales y en la estabilidad de ciertos sectores productivos. Lo cierto es que el impacto de esta decisión comenzará a sentirse con mayor fuerza a partir de 2027, marcando un punto de inflexión en la dinámica financiera del país.
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