Si necesitabas otra razón para dar tus caminatas diarias, la ciencia acaba de darte una.
Un nuevo estudio muestra que caminar a diario puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo, especialmente entre aquellos con predisposición genética a la enfermedad de Alzheimer.
Casi 3.000 participantes de entre 70 y 79 años informaron sobre sus hábitos diarios de caminata a lo largo de 10 años, según una investigación que se presentará este martes en la Conferencia Internacional anual de la Asociación de Alzheimer. Quienes informaron haber mantenido o mejorado sus hábitos de caminata a lo largo de los años mostraron mayores mejoras en la velocidad de procesamiento y la función ejecutiva.
Los beneficios de caminar fueron especialmente notables entre aquellos con una predisposición genética a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, según la preimpresión, que no ha sido revisada por pares ni publicada en una revista profesional.
“Sabemos que el sedentarismo aumenta con la edad y la actividad física disminuye”, afirmó la Dra. Cindy Barha, autora principal del estudio y profesora adjunta de kinesiología en la Universidad de Calgary, Alberta. “Por eso, recomendamos reducir el sedentarismo introduciendo pequeños periodos de caminata entre los momentos en que se pasa sentado”.
