Restaurantes de Neiva ajustan tarifas del popular ‘corrientazo’ por alzas en costos
El tradicional “corrientazo” en Neiva comenzó el 2026 con incrementos en sus precios, una medida que los restaurantes locales califican como inevitable ante el aumento del 23,7 % del salario mínimo y el encarecimiento de los insumos básicos.
De acuerdo con comerciantes del sector gastronómico, los ajustes oscilan entre $1.000 y $3.000 pesos, dependiendo del tipo de menú, lo que impacta directamente el presupuesto de trabajadores, estudiantes y familias que dependen de esta opción económica para su alimentación diaria.
Insumos más caros y presión salarial
Edith Pérez Ramírez, propietaria del restaurante Don Camacho, en el microcentro de Neiva, explicó que los precios de los insumos han subido entre 10 % y 20 %, obligando a modificar las tarifas:
“En el almuerzo corriente le subimos $1.000 pesos y en los especiales tuvimos que subir $3.000 pesos. Nos ha afectado muchísimo porque todo está más caro y toca reflejarlo en el precio. La clientela sabe que todo subió”.
Situación similar vive Marleny Olaya, dueña del restaurante Lilo, ubicado sobre la carrera Quinta:
“Los almuerzos corrientes de lunes a jueves los tenía a $12.000 y ahora quedaron a $14.000. La gente entiende que la situación está difícil y que todo ha subido”.
Un golpe al bolsillo popular
El “corrientazo”, que se popularizó en los años 90 como una alternativa rápida, abundante y barata, enfrenta ahora un panorama complejo. A la inflación del 5,1 % con la que cerró 2025 se suma el fuerte incremento del salario mínimo, una combinación que amenaza la sostenibilidad de muchos negocios pequeños y familiares.
El exdirector del Dane y aspirante presidencial Juan Daniel Oviedo analizó el fenómeno y advirtió que el almuerzo ejecutivo, que hoy ronda los $14.000, podría subir pronto hasta $16.000.
“Si el salario mínimo sube a esa velocidad, es inevitable que el corrientazo también lo haga”, afirmó Oviedo en un video publicado en sus redes sociales.
Otras alzas que presionan la economía
El aumento salarial también impacta otros gastos clave. Aunque los arriendos están regulados por el IPC del año anterior, analistas prevén renegociaciones informales que podrían llevar los incrementos hasta el 5,5 % en 2026.
Asimismo, se esperan ajustes en tarifas de transporte, estacionamientos, copagos de salud y administración de conjuntos residenciales, lo que mantiene un ambiente de presión inflacionaria, pese a alivios en combustibles y energía.
La voz de la gente
Erika Lucía Mora, administradora de la panadería Picos Pan, señaló que por ahora no han subido precios, aunque el tema ya está en evaluación:
“Vendemos almuerzos a $14.000 servido en mesa y a $15.500 para llevar, pero sabemos que pronto podría cambiar”.
Por su parte, Mari Luz, trabajadora del restaurante El Merendero, resumió el impacto diario:
“El mercado está mucho más caro. Antes un mercado de $100.000 ahora vale entre $150.000 y $160.000. Algunos clientes se molestan, pero entienden que todo subió”.
