La Sociedad de Activos Especiales (SAE) confirmó la venta de La Manuela, una propiedad ubicada en la represa de El Peñol, en Guatapé (Antioquia), que perteneció al excapo del narcotráfico Pablo Escobar Gaviria. El inmueble fue adjudicado mediante subasta pública por un valor de $7.700 millones, pese a que su avalúo comercial supera los $9.000 millones.
La operación ha generado polémica, tanto por el precio final como por el simbolismo histórico del bien, considerado uno de los inmuebles más representativos ligados al narcotráfico en Colombia.
Una venta que divide opiniones
Tras conocerse la transacción, la presidenta de la SAE, Amelia Pérez Parra, destacó la venta como un triunfo institucional:
“Cada bien que logramos recuperar y comercializar representa una victoria del Estado sobre el crimen. Lo que antes fue adquirido con dinero del narcotráfico hoy se transforma en recursos legales que benefician a las y los colombianos y permiten cerrar ciclos de violencia con dignidad y transparencia”.
Sin embargo, no todos comparten esta visión. Daniel Escobar, sobrino nieto de Pablo Escobar, aseguró en entrevista con Infobae Colombia que la propiedad fue vendida por debajo de su verdadero valor.
“Fue regalada. Si hubiera sabido que estaba en venta y a ese precio tan fuera de la realidad, la habría comprado. Más que una venta real, fue un regalo”, afirmó.
Así se desarrolló la subasta
El director comercial de la SAE, Diego Chávez, explicó que la subasta se cerró el 30 de diciembre de 2025, último día calendario del año.
“Cerramos la subasta de La Manuela y actualmente se adelanta la adjudicación a un tercero que participó en el proceso”, indicó.
Según el funcionario, inicialmente hubo cinco interesados, pero solo dos cumplieron con el requisito del pago del 20% del valor base como garantía de seriedad de la oferta. El precio inicial de la subasta fue de $5.000 millones, y tras las pujas se cerró en $7.700 millones.
Chávez confirmó además que el comprador es colombiano y que se trata de personas jurídicas con domicilio en el país, aunque su identidad no ha sido revelada.
Verificación y debida diligencia
La SAE explicó que el proceso de subasta incluye estrictos controles para garantizar la legalidad de la transacción.
“Uno de los aspectos más importantes es la debida diligencia, que verifica que los oferentes no tengan vínculos con el expropiado, en este caso Pablo Escobar y su familia, y que los recursos tengan procedencia lícita”, señaló Chávez.
Estas verificaciones buscan evitar que bienes incautados al narcotráfico regresen indirectamente a manos relacionadas con estructuras criminales.
Entrega del inmueble y futuras ventas
La Manuela será entregada a su nuevo propietario una vez se firme la promesa de compraventa, un trámite que podría tardar aproximadamente un mes, mientras se completan los procesos legales para la transferencia de dominio.
Finalmente, la SAE anunció que en 2026 continuará con la comercialización de otros bienes incautados al narcotráfico en distintas regiones del país, tras la actualización de avalúos y requisitos administrativos.
“Seguiremos publicando inmuebles a través de los operadores autorizados y avanzando en los procesos legales para su adjudicación”, concluyó el director comercial.
