Soldado sobrevivió al accidente del Hércules en Putumayo y contó cómo escapó
En medio de la tragedia aérea que enluta a Colombia, comienzan a conocerse historias de supervivencia que reflejan la magnitud del desastre. El soldado profesional Jhony Ortiz logró salir con vida del accidente del avión C-130 Hércules ocurrido en Puerto Leguízamo, y su testimonio revela los dramáticos momentos vividos dentro de la aeronave.
El uniformado, quien resultó con fracturas y lesiones en la cabeza, fue trasladado a Bogotá, donde permanece estable bajo atención médica especializada en el Hospital Militar Central.
“Me pisoteaban, salí por un hueco”
El relato de Ortiz, conocido a través de Blu Radio, describe una escena de caos total tras el impacto del avión. Según contó, quedó atrapado entre otros soldados y equipaje en medio de gritos y desesperación.
“Solo recuerdo muchos gritos. Vi un hueco por donde logré salirme”, relató el uniformado, quien aseguró que en medio de la confusión había personas encima de él. “Había soldados encima mío, me pisoteaban”, afirmó.
A pesar de tener un brazo fracturado y múltiples golpes, el militar logró reunir fuerzas para liberarse. Su escape ocurrió en cuestión de segundos que resultaron determinantes para salvar su vida.

Un escape antes de la explosión
Uno de los aspectos más impactantes de su testimonio es que logró salir de la aeronave instantes antes de que esta explotara. Según su relato, una de sus piernas quedó atrapada, lo que dificultó aún más su salida.
“Le pedí mucho a Dios y logré salir por un hueco. Tenía la pierna atascada, pero con la fuerza que me dio papá Dios logré salir”, expresó.
Este momento ha sido interpretado por sus familiares como un milagro, dado que la explosión posterior habría reducido considerablemente las posibilidades de supervivencia para quienes permanecían dentro del avión.
La llamada que confirmó que estaba vivo
Tras lograr escapar, el soldado consiguió comunicarse con su esposa, Natalia Micanquer, en medio de la emergencia. La llamada se convirtió en un momento crucial para su familia, que hasta entonces no tenía información sobre su estado.
“Negra, papito Dios me quiso dar una segunda oportunidad de vida y estoy vivo de milagro”, le dijo Ortiz, según relató su esposa.
Minutos antes, la incertidumbre era total. Desde el batallón solo se había confirmado el accidente del avión, sin detalles sobre sobrevivientes. La comunicación del soldado fue la primera señal de esperanza.
Momentos previos al accidente
La esposa del uniformado también recordó la última conversación que tuvieron antes del despegue. Según contó, Ortiz le avisó que abordaría el avión con destino a Bogotá.
“Bueno, me voy a subir al avión”, fueron sus últimas palabras antes del siniestro. Horas después, esa frase cobraría un significado profundamente doloroso ante la tragedia ocurrida.
Micanquer aseguró que vivió minutos de intensa angustia tras conocer la noticia del accidente, agravados por la falta de información oficial en los primeros momentos.
Recuperación y atención médica
Actualmente, el soldado permanece bajo observación médica en Bogotá. Presenta una fractura en uno de sus brazos y varias lesiones en la cabeza, pero su estado de salud ha sido reportado como estable.
Debido a su condición, la comunicación con él ha sido limitada mientras avanza su proceso de recuperación. Sin embargo, su testimonio ha sido clave para reconstruir lo ocurrido dentro del avión en los instantes posteriores al impacto.
Un testimonio que evidencia la magnitud de la tragedia
El caso de Jhony Ortiz se ha convertido en uno de los relatos más impactantes tras el accidente del C-130 Hércules, que dejó múltiples víctimas y heridos.
Su historia no solo refleja la gravedad del siniestro, sino también las condiciones extremas en las que algunos sobrevivientes lograron escapar. La combinación de caos, lesiones y segundos decisivos marcó la diferencia entre la vida y la muerte.
Mientras las autoridades continúan investigando las causas del accidente, testimonios como este permiten dimensionar el drama humano detrás de la tragedia y mantienen viva la atención del país sobre lo ocurrido en Putumayo.
Colombia sigue atenta a la evolución de los heridos y al avance de las investigaciones, en medio de un duelo nacional que deja profundas preguntas sobre la seguridad y el estado de las aeronaves militares.
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