¿Cortocircuito en el Gobierno? Afloran renuncias y tensiones en la Casa de Nariño
Cuando restan menos de siete meses para que el presidente Gustavo Petro entregue el poder, el ambiente en la Casa de Nariño se torna cada vez más tenso. Renuncias, disputas internas y movimientos estratégicos en cargos clave evidencian un gobierno en plena reconfiguración para encarar su recta final.
El mandatario ha sostenido conversaciones con varios miembros de su gabinete con el objetivo de ajustar fichas y cerrar su administración mostrando resultados, mientras enfrenta una oposición que ya se mueve con fuerza de cara al próximo ciclo electoral.
El remezón en el Dapre y las disputas internas
Uno de los cambios más significativos se produjo con la salida de Angie Rodríguez de la dirección del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), cargo que ocupó apenas durante un mes, pese a que desde diciembre se conocía que su salida era inminente.
Durante su breve paso, Rodríguez protagonizó un duro enfrentamiento con el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, por la administración del Fondo Adaptación. El cruce de acusaciones fue público y de alto calibre, mientras el presidente Petro optó por guardar silencio.
Rodríguez también sostuvo fuertes diferencias con José Raúl Moreno, jefe de despacho presidencial y quien suena como posible nuevo ministro de la Igualdad, tras la salida de Juan Carlos Florián, otra de las bajas recientes del gabinete.
Aunque Moreno llegó al Gobierno de la mano de Rodríguez, la relación terminó en una guerra interna que, según fuentes cercanas, aceleró los cambios en el Ejecutivo.
Rodríguez no se alejará del todo: quedará al frente del Fondo Adaptación, mientras que al Dapre llegaría Letty Leal, quien desde diciembre figuraba como su reemplazo natural.
El caso Pegasus: una fractura mayor
Otro episodio que profundizó las tensiones fue la denuncia del secretario de Transparencia y ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, quien aseguró que su celular habría sido interceptado con el software espía Pegasus, señalando directamente al Ministerio de Defensa.
Inicialmente, el ministro Pedro Sánchez afirmó que se investigaría el hecho. Sin embargo, desde Washington, donde prepara la reunión entre Petro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó rotundamente la acusación.
“Nuestro ministro de Justicia encargado fue víctima de una información falsa. Desde el Ministerio de Defensa jamás se ha ordenado un seguimiento de ese tipo”, afirmó Sánchez, agregando que el software no se utiliza desde 2022.
Las declaraciones dejaron en evidencia un quiebre interno entre altos funcionarios del Gobierno.
Más cambios en camino
Fuentes del Ejecutivo no descartan que en las próximas horas el presidente anuncie nuevos movimientos en su gabinete, especialmente en carteras estratégicas que serán clave para cerrar su mandato o que requieren un viraje político en esta etapa final.
Mientras Petro busca consolidar su legado, las fracturas internas y los choques entre funcionarios revelan un gobierno que enfrenta su último tramo en medio de presiones, ajustes y disputas abiertas.
