Disidencias de ‘Calarcá’ preparaban atentado en Caquetá: estos son los detalles del plan terrorista

Un informe de inteligencia militar y policial encendió las alarmas en el norte del departamento de Caquetá tras revelar un presunto plan terrorista atribuido a las disidencias de las Farc conocidas como las de “Calarcá”. Según las autoridades, el objetivo sería ejecutar ataques contra la fuerza pública y la población civil en zonas estratégicas del municipio de Puerto Rico.

La información conocida señala que alias Esneider Suárez, identificado como uno de los cabecillas de la estructura armada en la región, habría recibido la orden directa de adelantar acciones ofensivas. El plan incluiría el uso de explosivos transportados por drones, vehículos acondicionados con artefactos explosivos y el lanzamiento de tatucos mediante rampas artesanales, una modalidad utilizada históricamente por grupos armados ilegales en zonas rurales.

La orden vendría de alias Urías Perdomo

Las fuentes de inteligencia indican que las instrucciones habrían sido impartidas por Juan Antonio Agudelo Salazar, conocido con los alias de “Urías Perdomo” o “Cotiz”, señalado cabecilla principal de la estructura Rodrigo Cadete, perteneciente al autodenominado Estado Mayor Central.

Por información que conduzca a su captura o neutralización, las autoridades ofrecen una recompensa de hasta 400 millones de pesos. El señalamiento lo ubica como uno de los máximos responsables de coordinar acciones contra la fuerza pública y de ordenar retaliaciones ante la ofensiva militar desplegada en los últimos días en el departamento.

El Ministerio de Defensa tiene referenciado a alias Esneider Suárez como una ficha clave de la estructura Rodrigo Cadete, desempeñándose presuntamente como cabecilla de la comisión de finanzas en municipios como Rionegro y Cartagena del Chairá, en sectores estratégicos para el control territorial y las economías ilegales.

Zonas en disputa y confrontaciones armadas

De acuerdo con los reportes, alias Esneider Suárez se encontraría en zona rural de San Vicente del Caguán, específicamente en el sector de El Pato, área limítrofe entre Caquetá y Huila. Allí, al parecer, estaría apoyando confrontaciones armadas entre la estructura Jorge Suárez Briceño del Estado Mayor Central y la estructura Teófilo Forero, vinculada a la Segunda Marquetalia.

El departamento de Caquetá se ha convertido en uno de los principales escenarios de disputa entre facciones disidentes que buscan controlar corredores estratégicos para el tráfico de narcóticos y otras economías ilícitas. En esta región confluyen estructuras que responden a alias “Calarcá”, las disidencias lideradas por alias “Iván Mordisco” y la Segunda Marquetalia comandada por Iván Márquez.

La pugna por el control territorial ha generado enfrentamientos armados, confinamientos y desplazamientos masivos de comunidades campesinas. Organismos de control han advertido sobre el aumento del riesgo humanitario en zonas rurales donde los grupos ilegales imponen restricciones a la movilidad y ejercen presión sobre la población civil.

Presiones a la comunidad y máxima alerta

En el ámbito judicial, las autoridades adelantan labores para lograr la plena identificación de alias Esneider Suárez y consolidar los elementos probatorios en su contra. Asimismo, se tiene conocimiento de presuntas acciones de coacción sobre la comunidad del poblado de Rionegro, con el fin de presionar la salida de la fuerza pública de esa jurisdicción.

Como respuesta preventiva, mandos policiales y militares en la región activaron protocolos de seguridad, fortalecieron dispositivos de vigilancia y ordenaron monitoreo permanente de movimientos sospechosos. También se solicitó a las fuentes humanas suministrar información oportuna que permita anticipar y neutralizar cualquier intento de atentado.

La Defensoría del Pueblo ha advertido previamente sobre la crítica situación en varias veredas del departamento, donde comunidades han sido intimidadas por grupos armados ilegales. En uno de sus reportes, mencionó que familias asentadas en la vereda El Guamo fueron advertidas por el Frente Carolina Ramírez, vinculado a las disidencias de “Iván Mordisco”.

Un escenario de alta tensión

El posible atentado en Puerto Rico sería interpretado como una retaliación frente a la ofensiva operacional que adelantan las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en el departamento. En las últimas semanas, se han intensificado operativos contra estructuras disidentes, con incautaciones y capturas que habrían afectado sus finanzas y capacidad logística.

Las autoridades mantienen la alerta máxima ante la posibilidad de ataques con explosivos no convencionales, especialmente aquellos adaptados a nuevas tecnologías como drones, modalidad que representa un desafío adicional para los esquemas tradicionales de seguridad.

Mientras avanzan las investigaciones, la población civil permanece en medio de un escenario de incertidumbre. En una región históricamente golpeada por el conflicto armado, cada advertencia de atentado revive el temor de nuevos hechos violentos.

La prioridad, según fuentes oficiales, es anticiparse a cualquier acción terrorista y evitar que se materialicen los planes atribuidos a las disidencias de “Calarcá”. Entretanto, el norte de Caquetá continúa bajo estricta vigilancia, en un contexto donde la disputa entre estructuras armadas mantiene en vilo a comunidades enteras.

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