Piscina de olas impulsa turismo en Ibagué tras su apertura

A poco más de dos meses de su inauguración, la piscina de olas del Parque Deportivo de Ibagué comienza a mostrar resultados positivos en términos de afluencia, turismo y dinamización económica, posicionándose como uno de los nuevos atractivos de la ciudad de Ibagué.

El escenario, que durante años permaneció inconcluso, fue finalmente habilitado el pasado 28 de febrero tras superar una fase de pruebas técnicas y ajustes operativos. Su apertura marcó un hito para la ciudad, no solo por la recuperación de una obra emblemática, sino por su potencial para diversificar la oferta recreativa.

Más de 5.200 visitantes en Semana Santa

El primer gran balance del funcionamiento del complejo se dio durante la temporada de Semana Santa, uno de los periodos de mayor movimiento turístico en Colombia.

Durante esos días, la piscina de olas registró más de 5.200 visitantes, confirmando el interés del público por conocer el renovado espacio. El pico más alto se presentó el sábado santo, cuando cerca de 1.191 personas ingresaron al parque acuático.

Este flujo permitió evaluar en condiciones reales aspectos clave como el sistema de acceso, que incluye pagos electrónicos y códigos QR, facilitando el ingreso y reduciendo tiempos de espera.

De obra inconclusa a referente turístico

La piscina de olas hace parte de un proceso de recuperación de infraestructura que requirió una inversión cercana a los 17 mil millones de pesos. Durante más de una década, este espacio permaneció sin uso, convirtiéndose en símbolo de obras inconclusas en la ciudad.

Hoy, su reapertura representa un cambio significativo. El escenario no solo fue terminado, sino que ahora empieza a integrarse a la oferta turística local, siendo incluido en planes de agencias de viajes y operadores turísticos.

Este nuevo enfoque fortalece la imagen de Ibagué como destino, sumando alternativas recreativas a su tradicional agenda cultural.

Ajustes operativos tras la apertura

Antes de su inauguración oficial, el complejo fue sometido a simulacros que permitieron identificar mejoras en su funcionamiento. Entre los ajustes realizados se destacan la organización de filas, señalización interna y control en zonas de alto flujo como los toboganes.

Estos cambios han permitido que la operación se mantenga estable durante las primeras semanas, incluso en momentos de alta demanda.

Además, el modelo mixto de ingreso —con compra anticipada digital y venta en sitio— ha sido clave para optimizar la experiencia de los visitantes.

Impacto en la economía local

El funcionamiento de la piscina de olas ya comienza a reflejarse en la dinámica económica de la ciudad. Comercios, transporte y servicios cercanos han registrado un aumento en la actividad, impulsado por la llegada de visitantes.

Este tipo de infraestructura no solo ofrece entretenimiento, sino que también genera oportunidades para emprendedores y pequeños negocios que dependen del flujo turístico.

Proyección a futuro

Aunque el proyecto se encuentra en una fase inicial, los resultados obtenidos permiten proyectar un crecimiento sostenido en la afluencia de visitantes, especialmente en temporadas altas como mitad de año y festividades locales.

El reto ahora será mantener altos estándares de operación, garantizar la seguridad de los usuarios y consolidar este espacio como un referente turístico en la región.

Con estos primeros resultados, la piscina de olas del Parque Deportivo empieza a cumplir con las expectativas, transformándose de una obra inconclusa en un activo clave para el desarrollo turístico y económico de Ibagué.

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