Piscina olímpica del Ejército completa más de dos años sin ser entregada
Una nueva polémica rodea las obras de infraestructura contratadas por el Ejército Nacional. La construcción de una piscina olímpica en el fuerte militar de Tolemaida, que debía estar lista en apenas ocho meses, acumula más de dos años de retrasos sin que hasta ahora haya sido entregada oficialmente.
El proyecto, cuyo valor supera los 8.000 millones de pesos, hace parte de los contratos ejecutados por el Comando de Ingenieros del Ejército y actualmente es objeto de cuestionamientos por presuntas fallas en la planeación técnica, deficiencias en la supervisión y retrasos en la ejecución.

Las imágenes recientes conocidas sobre el estado de la obra evidencian que la infraestructura permanece inconclusa pese a que el contrato fue firmado desde 2023. La situación ha generado críticas debido a que el escenario deportivo estaba destinado al entrenamiento y bienestar del personal militar en el fuerte de Tolemaida, uno de los más importantes del país.
Obra debía estar lista en ocho meses
De acuerdo con la información revelada, el cronograma inicial contemplaba que la piscina olímpica fuera entregada en un periodo de ocho meses. Sin embargo, el proyecto no logró cumplir los tiempos establecidos y actualmente presenta un atraso superior a dos años.
El caso salió nuevamente a la luz tras las denuncias relacionadas con contratos del Ejército que superan los 60 mil millones de pesos y que aún no han sido concluidos por los respectivos contratistas.

Aunque desde la institución militar aseguraron que la piscina podría entrar en funcionamiento durante el segundo semestre de 2026, las críticas se mantienen debido a la demora y a los hallazgos encontrados por los organismos de control interno.
Informe revela fallas en la planeación
Uno de los aspectos más delicados del caso quedó expuesto en un informe de la Inspección General del Ejército, en el que se advierten serias debilidades en la estructuración técnica del proyecto.
Según el documento, durante la revisión de varios contratos asociados al Comando de Ingenieros se identificaron inconsistencias que terminaron generando problemas durante la ejecución de las obras y mantenimientos contratados.
La inspección señaló que hubo errores en la planeación relacionados con excavaciones, movimientos de tierra y adecuaciones técnicas que no estaban plenamente contempladas en el paquete inicial del proyecto.
El informe también dejó en evidencia que las condiciones reales del terreno requerían trabajos adicionales de excavación y relleno para garantizar la estabilidad y correcta construcción de la piscina olímpica.
Estas situaciones ocasionaron desacuerdos entre el contratista y la entidad contratante, generando retrasos constantes en el desarrollo de la obra.

Cuestionamientos a la auditoría del proyecto
Otro de los puntos que genera controversia tiene que ver con la auditoría encargada de supervisar la ejecución del contrato. La interventoría estuvo a cargo de la Universidad Nacional, aunque desde la Inspección del Ejército se advirtió que los reportes entregados habrían presentado deficiencias.
Las observaciones apuntan a posibles fallas en el seguimiento técnico y administrativo del proyecto, especialmente frente al control de tiempos, ejecución presupuestal y cumplimiento de las obligaciones contractuales.
La situación ha despertado cuestionamientos sobre los mecanismos de control aplicados a obras financiadas con recursos públicos, particularmente en proyectos de infraestructura militar de alto valor económico.
Falta de control al anticipo millonario
La Inspección General también encontró presuntas debilidades en el seguimiento al anticipo entregado al contratista encargado de la construcción.
Según el informe conocido, el adelanto superó los 4.000 millones de pesos, pero no habría existido un control suficientemente riguroso sobre la destinación y ejecución de esos recursos.
Este hallazgo incrementó las preocupaciones sobre el manejo financiero del proyecto y abrió interrogantes acerca de la eficiencia en la administración de los recursos públicos destinados a la obra.
Hasta el momento no se han anunciado sanciones ni decisiones definitivas frente a las irregularidades detectadas, aunque el caso continúa siendo objeto de análisis interno y seguimiento.
Ejército espera entregar la obra este año
Pese a las críticas y retrasos, el Ejército aseguró que el proyecto sigue en ejecución y que actualmente se adelantan trabajos para finalizar la infraestructura.
La institución indicó que la meta es poner en funcionamiento la piscina olímpica durante el segundo semestre de 2026, aunque no se detalló una fecha exacta de entrega oficial.
Mientras tanto, el caso continúa generando debate sobre la planeación de las obras públicas, la supervisión contractual y la necesidad de fortalecer los controles sobre proyectos financiados con recursos estatales.
La situación de la piscina olímpica de Tolemaida se suma así a otras obras inconclusas que en los últimos años han sido cuestionadas por retrasos, sobrecostos y problemas administrativos en diferentes regiones del país.
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