Pico y placa afecta turismo en Murillo y desata debate ambiental
La implementación del pico y placa en la vía de acceso al Parque Nacional Natural Los Nevados volvió a encender la discusión entre autoridades locales, comunidades y sectores turísticos en el departamento del Tolima. La alcaldesa del municipio de Murillo advirtió que la medida está generando impactos económicos negativos, especialmente durante la temporada baja, y pidió revisar su aplicación.
El tema cobrará mayor relevancia el próximo 15 de mayo, cuando se lleve a cabo una audiencia en el Tribunal Superior de Ibagué. Allí, distintas entidades deberán explicar cómo han cumplido las órdenes judiciales que dieron origen a esta restricción ambiental.
Una medida con respaldo judicial
El pico y placa en esta zona no es una decisión administrativa aislada, sino el resultado de un proceso judicial que reconoció al ecosistema del Parque Nacional Natural Los Nevados como sujeto de derechos. Esta figura obliga a las autoridades a garantizar su protección, lo que incluye limitar actividades que puedan deteriorarlo.
En ese contexto, la restricción vehicular busca reducir la presión ambiental causada por el turismo masivo, especialmente en una vía considerada de alta fragilidad ecológica. El tránsito constante de vehículos, sumado a factores como la contaminación y el ruido, representa un riesgo para la biodiversidad y las fuentes hídricas del parque.
Impacto económico en temporada baja
Desde la administración de Murillo, la preocupación se centra en la disminución de visitantes durante los meses de menor afluencia turística. Según la alcaldesa, el pico y placa ha reducido significativamente la llegada de viajeros, afectando directamente a hoteles, restaurantes y operadores turísticos.
“El pico y placa en temporada baja nos está afectando”, señaló la mandataria, quien explicó que muchos negocios dependen casi exclusivamente del turismo. La caída en la demanda, agregó, pone en riesgo la sostenibilidad económica de numerosas familias del municipio.
No obstante, la funcionaria reconoció que en temporadas altas la medida ha tenido efectos positivos, al permitir un mayor control del flujo vehicular y mejorar la organización en la vía de acceso al parque.
Cumplimiento estricto ante riesgo legal
El debate se da en medio de un incidente de desacato que involucra a algunas autoridades por la aplicación inicial de la medida. Según se ha conocido, en un comienzo el control del pico y placa fue flexible, lo que generó cuestionamientos desde el ámbito judicial.
Ante esta situación, la Alcaldía ha optado por reforzar el cumplimiento de la restricción para evitar posibles sanciones. Esto implica controles más estrictos en los puntos de acceso y una mayor vigilancia sobre el tránsito vehicular.
Propuesta técnica como alternativa
Frente a las críticas, el municipio impulsa una alternativa basada en evidencia científica. Se trata de un estudio de capacidad de carga desarrollado por la Universidad del Tolima, que busca determinar cuántos vehículos puede soportar la vía sin generar afectaciones al ecosistema.
El análisis es financiado a través del proyecto “Sin retamo, agua, vida y futuro” y pretende ofrecer una base técnica para ajustar o reemplazar el actual esquema de pico y placa. La idea es avanzar hacia un modelo más flexible, pero sustentado en criterios ambientales claros.
Problemas de control y coordinación
Otro de los puntos críticos señalados por la administración local es la falta de control en rutas alternas. Se han detectado vehículos, incluso de carga pesada, transitando por caminos donde no está permitido, lo que pone en evidencia fallas en la articulación entre autoridades de distintos departamentos.
Esta situación no solo afecta la efectividad de la medida, sino que también incrementa el riesgo ambiental, al permitir el ingreso descontrolado a zonas sensibles del ecosistema.
Ganadería, un tema sensible
La audiencia en el Tribunal Superior de Ibagué también abordará otro tema clave: la presencia de ganado en áreas protegidas del parque. El proceso judicial exige el retiro de estas actividades en zonas de alta montaña, lo que genera preocupación entre comunidades campesinas que dependen de la ganadería para su sustento.
Este punto añade una dimensión social al debate, ya que enfrenta la necesidad de conservación ambiental con las realidades económicas de la población local.
Un equilibrio complejo
El futuro del pico y placa en la vía hacia el Parque Nacional Natural Los Nevados dependerá tanto de las decisiones judiciales como de los resultados del estudio técnico en curso. Mientras tanto, el caso de Murillo refleja un desafío recurrente en Colombia: encontrar un equilibrio entre la protección de ecosistemas estratégicos y el desarrollo económico de las comunidades que dependen de ellos.
El debate sigue abierto y promete intensificarse en los próximos días, en medio de posiciones encontradas que evidencian la complejidad de gestionar territorios ambientalmente sensibles sin afectar la economía local.
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