Petro desata polémica al decir que sobre Antioquia “cayó una plaga”
Una nueva controversia política se desató en Colombia luego de que el presidente Gustavo Petro se pronunciara sobre las críticas al programa político del senador Iván Cepeda, documento en el que se describen duramente algunos episodios históricos del departamento de Antioquia.
Las declaraciones del mandatario generaron una fuerte reacción en redes sociales y en distintos sectores políticos, especialmente después de que afirmara que sobre los antioqueños “cayó una plaga” relacionada con el narcoparamilitarismo.
La discusión comenzó tras conocerse apartes de un documento de cerca de 400 páginas que recoge propuestas y análisis del entorno político y social del país dentro del proyecto político del Pacto Histórico. En uno de los fragmentos se describe a Antioquia como un territorio que “se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.
Rechazo político y social
Las frases generaron un inmediato rechazo entre líderes políticos, empresarios y ciudadanos de distintas regiones del país, quienes calificaron esas descripciones como una estigmatización contra el departamento y su población.
Antioquia es uno de los territorios más influyentes de Colombia en términos económicos, culturales y políticos, por lo que las declaraciones provocaron una ola de críticas y debate en redes sociales y medios de comunicación.
Diversas voces señalaron que generalizar la historia del departamento bajo esos términos resulta ofensivo para millones de habitantes que han trabajado por el desarrollo regional y que también han sido víctimas del conflicto armado.
Petro entra en la controversia
En medio de la discusión, el presidente Gustavo Petro intervino a través de varios mensajes publicados en su cuenta de X (antes Twitter).
En uno de los trinos, el mandatario afirmó que los antioqueños son personas “decentes y trabajadoras”, pero aseguró que la región sufrió el impacto del narcoparamilitarismo.
“Los antioqueños y antioqueñas son personas decentes y trabajadoras, pero sobre ellos y ellas cayó una plaga como al café, la plaga del narcoparamilitarismo que asesinó más gente en Antioquia que en otras partes del país”, escribió el presidente.
El jefe de Estado también mencionó directamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez, señalando que las cooperativas de seguridad conocidas como Convivir habrían sido el punto de partida de la expansión paramilitar en esa región del país.
Según Petro, a partir de ese momento se habría desencadenado lo que calificó como una “tormenta paramilitar de extrema derecha”.
Debate sobre las cifras del conflicto
Las afirmaciones del mandatario generaron debate debido a la interpretación histórica del conflicto armado en Colombia.
De acuerdo con el informe final de la Comisión de la Verdad de Colombia, entre 1985 y 2018 el conflicto armado dejó aproximadamente 450.664 personas muertas en el país.
El mismo informe señala que la década con mayor número de víctimas fue el periodo entre 1995 y 2004, cuando se registró cerca del 45 % de los fallecimientos asociados al conflicto, con más de 200.000 víctimas.
Algunos analistas consideran que las declaraciones del presidente simplifican un fenómeno complejo que involucró a múltiples actores armados, incluidos guerrillas, paramilitares y fuerzas estatales.
Relato personal del presidente
En sus mensajes, Petro también relató una experiencia personal durante su recorrido por zonas afectadas por la violencia.
El presidente recordó su paso por municipios del norte de Antioquia, donde aseguró haber percibido el miedo de las comunidades durante los años más intensos del conflicto armado.
En ese contexto mencionó poblaciones como Ituango y el corregimiento de El Aro, territorios que han sido escenario de graves hechos de violencia en la historia reciente del país.
Además, el mandatario citó nuevamente la obra del escritor colombiano Gabriel García Márquez y su novela Cien años de soledad para describir lo que considera una etapa de violencia marcada por el poder del narcotráfico y los grupos armados ilegales.
Nuevo foco de tensión política
Las declaraciones del presidente reavivaron las tensiones entre sectores del gobierno y la oposición, especialmente en Antioquia, región que históricamente ha sido bastión político del expresidente Álvaro Uribe.
Dirigentes regionales han pedido respeto por la historia del departamento y por las víctimas del conflicto armado, al tiempo que reclaman evitar discursos que puedan profundizar la polarización política.
Mientras tanto, la discusión continúa creciendo en el debate público, donde distintos sectores interpretan las palabras del presidente como una denuncia histórica sobre el paramilitarismo o como una estigmatización injusta hacia una región clave del país.
La polémica, lejos de apagarse, promete seguir marcando la agenda política nacional en los próximos días.
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