El paro de transportadores en Ibagué ya completa ocho días consecutivos frente a la Alcaldía Municipal, sin que se vislumbre una solución cercana. Los conductores aseguran que no levantarán el plantón hasta que se cumplan los acuerdos relacionados con la implementación del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP).
De acuerdo con los manifestantes, el origen del conflicto es el incumplimiento de los compromisos asumidos por la alcaldesa Johana Aranda, quien —según voceros del gremio— se había comprometido a firmar un acta el pasado viernes, documento que aún no ha sido respondido ni firmado oficialmente por la administración.
“La falta de rúbrica constituye un grave irrespeto hacia el sector. El SETP se ha convertido en un elefante burocrático”, afirmó Maicol Cepeda, representante de la ‘Ola Naranja’.
Los transportadores denuncian además el uso ineficiente de los recursos destinados al sistema, señalando que se han invertido más de tres mil millones de pesos en contratos y gestiones administrativas sin resultados visibles en la modernización del transporte urbano.
“No vemos avances en las vías, la semaforización ni en la renovación del parque automotor. El dinero no se refleja en mejoras reales”, añadieron los conductores.
Los manifestantes advirtieron que no abandonarán el plantón hasta obtener soluciones concretas y acusan al proyecto del SETP de favorecer solo a unas pocas empresas sin capacidad técnica ni económica.
Mientras las negociaciones siguen estancadas, la movilidad y la economía local comienzan a resentirse. La ciudadanía teme que el paro se prolongue aún más si no se establece un diálogo inmediato entre el gremio y la administración municipal.
