Pacto Histórico le pidió al CNE aclarar si Iván Cepeda puede participar en la consulta del frente amplio
El Pacto Histórico elevó una solicitud formal ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para que se pronuncie sobre la viabilidad jurídica de la participación del senador Iván Cepeda en la consulta presidencial del frente amplio, programada para el próximo 8 de marzo, una decisión clave para el reordenamiento de las fuerzas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
La petición se hizo mediante una carta enviada al organismo electoral, en la que el movimiento político expresó su preocupación frente a los conceptos jurídicos que han comenzado a circular, los cuales advierten que Cepeda podría estar inhabilitado para participar en la consulta interpartidista y que, en consecuencia, solo podría aspirar a la Presidencia presentándose directamente en la primera vuelta electoral.
La misiva es una respuesta directa a una comunicación previa del registrador nacional, Hernán Penagos, quien trasladó al CNE varias inquietudes relacionadas con la situación del senador, luego de que este resultara ganador de la consulta interpartidista realizada en octubre de 2025.
El origen de la controversia jurídica
El centro del debate radica en determinar si Iván Cepeda, al haber sido elegido como precandidato presidencial en la consulta del 26 de octubre de 2025, puede volver a someter su nombre a un nuevo mecanismo de consulta en marzo de 2026, o si esa participación configuraría una doble postulación prohibida por la normatividad electoral.
“El problema jurídico objeto de análisis consiste en establecer si la persona que resultó ganadora de la consulta realizada por el Polo Democrático Alternativo puede participar en la consulta del mes de marzo”, señala el documento enviado por el Pacto Histórico al CNE.
La carta fue firmada por los congresistas Gabriel Becerra, Carlos Alberto Benavides y María José Pizarro, así como por Jaime Caicedo, dirigente del movimiento, quienes defendieron que el proceso de octubre se dio en un contexto excepcional: la fusión de varios partidos y movimientos políticos que posteriormente conformaron el Pacto Histórico como una sola fuerza política.
El argumento del Pacto Histórico
Según el movimiento, la consulta de octubre de 2025 fue asumida exclusivamente por el Polo Democrático Alternativo, partido que en ese momento aún no había culminado formalmente el proceso de fusión con las demás colectividades que hoy integran el Pacto Histórico.
En ese escenario, el Polo fue la colectividad que postuló a Iván Cepeda y a la exministra Carolina Corcho, razón por la cual —según el Pacto— el resultado de esa consulta no puede interpretarse como una elección definitiva del candidato presidencial de toda la coalición.
Además, en la carta se recuerda que todos los partidos que luego se fusionaron enviaron comunicaciones individuales manifestando su intención de participar en la consulta del 8 de marzo, la cual se realizará de manera simultánea con las elecciones legislativas.
“En todo momento existió la intención inequívoca de participar en un mecanismo que permitiera seleccionar una precandidatura presidencial habilitada para intervenir en la consulta de marzo”, señala el documento.
Acuerdo previo y voluntad política
El Pacto Histórico también resaltó que en septiembre de 2025 se radicó un acuerdo de voluntades, en el que quedó explícito que la consulta de octubre tenía como finalidad elegir una precandidatura, no un candidato definitivo.
De acuerdo con ese acuerdo, el ganador de la consulta partidista quedaría habilitado para dos escenarios posibles: participar en la consulta interpartidista de marzo o, en su defecto, presentarse directamente a la primera vuelta presidencial de 2026.
“La voluntad expresada consistió en realizar una consulta cuyo resultado habilitara la participación de la precandidatura seleccionada en la consulta de marzo”, agregaron los firmantes.
Conceptos jurídicos en contra
Pese a los argumentos del Pacto Histórico, cada vez más conceptos jurídicos sostienen una interpretación distinta. Según estas posiciones, Iván Cepeda ya habría agotado su derecho a participar en consultas, por lo que no podría hacerlo nuevamente el 8 de marzo.
Bajo esta lectura, el senador solo tendría una vía: inscribirse directamente como candidato presidencial para la primera vuelta, sin pasar por el mecanismo del frente amplio, lo que modificaría sustancialmente el escenario político dentro de la coalición de izquierda.
Desenlace: una decisión clave para el 2026
La decisión que adopte el Consejo Nacional Electoral será determinante no solo para el futuro político de Iván Cepeda, sino también para la estrategia del Pacto Histórico y la configuración del frente amplio de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
Mientras el CNE analiza el alcance jurídico de la consulta de octubre y su relación con la de marzo, el debate sigue abierto y genera tensiones internas en la coalición. Lo cierto es que el calendario electoral avanza y el margen de maniobra se reduce.
En un escenario marcado por interpretaciones legales contrapuestas, la claridad del órgano electoral será clave para evitar controversias mayores y garantizar reglas de juego claras en una contienda que promete ser una de las más disputadas de los últimos años.
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