Nuevos detalles en la desaparición de Diana Ospina: transferencias, mensajes borrados y una publicación extraña
La desaparición de Diana Ospina sigue generando angustia y múltiples interrogantes en Bogotá. La mujer de 35 años fue vista por última vez en la madrugada del domingo 22 de febrero, tras salir del reconocido club Theatron, en la localidad de Chapinero.
Con el paso de las horas, lejos de esclarecerse el caso, han surgido nuevos elementos que incrementan el misterio: mensajes eliminados, movimientos bancarios y una publicación sospechosa en sus redes sociales.
La última vez que fue vista
Según relató una amiga cercana en conversación con SEMANA, Diana estuvo compartiendo en Theatron y salió hacia las 2:00 a. m. junto a otra persona. Ambas habían solicitado transporte por aplicación.
El vehículo de su amiga llegó primero, por lo que Diana se quedó esperando el suyo. Sin embargo, al parecer el servicio solicitado nunca arribó y decidió abordar un taxi que transitaba por el sector.
De acuerdo con la versión entregada, existiría un video captado por cámaras de seguridad en el que se observa el momento en que Ospina se sube al vehículo. Antes de abordar, habría tomado una fotografía de la placa del taxi y, ya dentro, la envió por WhatsApp a su amiga.
Esa fue la última comunicación directa que se tuvo con ella.
La foto de la placa fue borrada
Uno de los aspectos que más inquietud ha generado es que la imagen con la placa del taxi fue eliminada posteriormente del chat de WhatsApp. No está claro si la acción fue realizada desde el mismo dispositivo de Diana o si alguien más accedió a su teléfono.
La eliminación de ese contenido ha dificultado la identificación del vehículo en el que se movilizaba y ha incrementado la preocupación de la familia.
Extraña historia en Instagram
Otro hecho llamativo ocurrió horas después. Desde la cuenta de Instagram de Diana se publicó una historia en la que supuestamente informaba que había perdido su celular en un Uber.
“Buenas tardes. El día de ayer perdí mi teléfono olvidándolo en un Uber. Por favor, no contestar llamadas o mensajes. Voy en camino para Claro por mi sim card y me comunico. Mil gracias por estar atentos”, decía el mensaje.
Sin embargo, poco después la publicación fue eliminada. Para sus allegados, el contenido resulta extraño, pues no coincide con lo que ella había informado previamente: que se movilizaba en taxi y no en un vehículo por aplicación.
Este detalle es analizado por las autoridades como posible intento de desinformación o manipulación de sus cuentas digitales.
Movimientos bancarios sin explicación
A la preocupación se suman movimientos financieros detectados tras su desaparición. Según conoció este medio, se habrían realizado transferencias y retiros desde sus cuentas bancarias, aunque hasta el momento no se ha confirmado quién los efectuó.
Estos movimientos podrían convertirse en una pieza clave dentro de la investigación, ya que permitirían rastrear ubicaciones o identificar cámaras de seguridad en cajeros automáticos o establecimientos donde se realizaron transacciones.
Una cita a la que nunca llegó
Diana tenía previsto reunirse con su hermana hacia las 2:00 p. m. del domingo. Al no presentarse, su familiar acudió a su vivienda, pero no la encontró allí.
Desde ese momento se activaron las alertas y comenzó la búsqueda formal, mientras su fotografía empezó a circular masivamente en redes sociales.
Investigación en curso
La Policía Nacional de Colombia ya asumió el caso y adelanta labores de verificación de cámaras, trazabilidad del celular y análisis de movimientos financieros.
Hasta ahora, no existe una pista concreta que permita establecer su paradero. Las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis y trabajan en coordinación con la familia.
Llamado urgente
La familia de Diana Ospina insiste en que cualquier información puede ser determinante para encontrarla. Han pedido a la ciudadanía que, si alguien la vio esa madrugada o tiene datos sobre el taxi en el que se movilizaba, lo comunique de inmediato a las líneas oficiales.
El caso ha generado una profunda preocupación en la capital y ha reavivado el debate sobre la seguridad en los desplazamientos nocturnos y la importancia de registrar datos de transporte.
Mientras avanzan las investigaciones, la incertidumbre persiste. Cada nuevo detalle suma preguntas en un caso que mantiene en vilo a Bogotá y que, por ahora, continúa sin respuestas claras.
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