La gran deuda que tienen las EPS con el sistema de salud del Tolima
El sistema de salud del Tolima atraviesa una de las crisis financieras más graves de su historia, como consecuencia de la millonaria deuda que mantienen las Entidades Promotoras de Salud (EPS) con hospitales y clínicas del departamento. La situación ha encendido las alarmas de las autoridades regionales y del sector salud, debido al impacto directo que esta mora tiene en la atención de los pacientes, el suministro de medicamentos y la estabilidad de los prestadores de servicios médicos.
Según cifras oficiales reveladas por la gobernadora del Tolima, Adriana Magaly Matiz, la deuda total de las EPS en el departamento supera los 1,4 billones de pesos, una cifra que compromete seriamente la sostenibilidad del sistema y pone en riesgo la vida y el bienestar de miles de ciudadanos.
Cartera morosa de las EPS: una deuda histórica
La gobernadora explicó que esta crisis financiera se debe a una cartera morosa acumulada durante años, que hoy amenaza con paralizar la red hospitalaria del Tolima. La deuda se distribuye de la siguiente manera:
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Red pública de salud: más de 890.000 millones de pesos, afectando directamente a hospitales públicos que dependen de estos recursos para operar.
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Red privada: cerca de 600.000 millones de pesos, lo que ha llevado a clínicas y prestadores privados a limitar servicios o suspender convenios con las EPS.
Esta mora histórica genera un escenario de incertidumbre para el sector salud, ya que muchos hospitales enfrentan dificultades para pagar nóminas, adquirir insumos médicos y garantizar la continuidad de los servicios esenciales.
Desabastecimiento de medicamentos y fallas en la atención
Uno de los efectos más graves de la deuda de las EPS es el desabastecimiento de medicamentos, una situación que ha golpeado con fuerza a los pacientes con enfermedades crónicas, tratamientos de alto costo y condiciones que requieren atención permanente.
Además, la falta de recursos ha provocado negligencias en la atención médica, largas esperas para citas especializadas y retrasos en procedimientos quirúrgicos, aumentando el riesgo para los usuarios del sistema de salud.
Un caso emblemático es la ruptura del convenio entre Nueva EPS y Colsubsidio, situación que agravó aún más el panorama, ya que miles de afiliados quedaron con acceso limitado a medicamentos y tratamientos fundamentales para su recuperación.
“La situación que estamos viviendo es supremamente grave y representa un riesgo muy alto para nuestros pacientes”, advirtió la gobernadora Matiz, al referirse al impacto humano de esta crisis financiera.
Hospitales en riesgo y presión sobre el sistema
La falta de pago por parte de las EPS no solo afecta a los pacientes, sino también a los trabajadores de la salud y a la infraestructura hospitalaria. Varios centros médicos del Tolima operan al límite de su capacidad financiera, recurriendo a créditos o reduciendo servicios para poder mantenerse abiertos.
Esta realidad ha llevado a que algunos hospitales prioricen urgencias y suspendan atenciones no vitales, afectando la calidad del servicio y aumentando la congestión en salas de emergencia.
Inversión del departamento pese a la crisis
A pesar del complejo panorama, el Gobierno Departamental ha reiterado su compromiso con la salud de los tolimenses. Un ejemplo de ello es la inversión de 90.000 millones de pesos en el Hospital San Juan Bautista de Chaparral, destinada a mejorar su infraestructura y capacidad de atención.
Esta inversión demuestra el esfuerzo de la Gobernación por fortalecer la red hospitalaria, aunque las autoridades reconocen que estos recursos no son suficientes si las EPS continúan incumpliendo sus obligaciones financieras.
Llamado urgente al Gobierno Nacional
Ante la gravedad de la situación, la gobernadora Adriana Magaly Matiz hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y al Ministerio de Salud, solicitando la adopción de medidas estructurales que permitan garantizar el flujo de recursos hacia los prestadores de servicios de salud.
Entre las principales peticiones se encuentran:
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Garantizar la entrega oportuna de medicamentos.
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Establecer mecanismos eficaces para el pago de la cartera morosa.
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Proteger el derecho fundamental a la salud de los ciudadanos.
La mandataria subrayó que la crisis no es solo financiera, sino social, ya que compromete la atención médica de miles de familias en el Tolima.
Una crisis que exige soluciones inmediatas
La deuda de las EPS con el sistema de salud del Tolima se ha convertido en una amenaza real para la estabilidad del sector y la vida de los pacientes. Mientras no se implementen soluciones de fondo, hospitales, clínicas y usuarios seguirán enfrentando un panorama de incertidumbre que pone en jaque el derecho a la salud en el departamento.
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