Graves denuncias de impunidad y presunto abandono judicial rodean más de 40 procesos por acoso y abuso sexual presentados ante la Fiscalía General de la Nación en Bogotá entre 2021 y 2023, cuyas víctimas son niñas, adolescentes y jóvenes deportistas. Dos años después, las denunciantes aseguran que no existen avances significativos y que al menos 20 expedientes habrían desaparecido de los archivos y sistemas del ente investigador.

Los casos involucran a entrenadores, directivos de ligas deportivas y hasta compañeros, muchos de los cuales, según las víctimas, continúan vinculados a las mismas ligas donde se habrían cometido los abusos. La situación ha generado profunda preocupación entre organizaciones y exfuncionarios que acompañaron las denuncias.

En su momento, la entonces directora del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), Blanca Inés Durán, respaldó a las víctimas y promovió la implementación de un protocolo de atención para este tipo de hechos. No obstante, aseguran que no hubo actuaciones efectivas ni decisiones de fondo, ni por parte de las autoridades distritales ni de la Fiscalía.

Denuncias desaparecidas e investigaciones inactivas

De acuerdo con un inventario conocido por las denunciantes, de las 41 denuncias radicadas, 14 desaparecieron, 27 se encuentran inactivas y apenas ocho siguen registradas en los archivos de la Fiscalía, aunque sin actuaciones visibles, indagaciones formales ni contacto con las víctimas.

Ante la falta de respuestas, las afectadas se vieron obligadas a acudir a acciones legales. “En 2024, al ver que nada avanzaba, radiqué otro derecho de petición, que también fue ignorado. Por eso, en 2025 instauré una acción de tutela en defensa de los derechos fundamentales de las víctimas”, explicó la exdirectora del IDRD.

Solo hasta el 23 de agosto de 2025, Durán recibió una comunicación del funcionario Óscar Alfredo Pardo León, del grupo jurídico de la Dirección de Fiscalías de Bogotá, en la que se le indicó que no era posible entregar información puntual sobre cada caso.

Preocupación por la continuidad de los señalados

Uno de los aspectos más alarmantes, según quienes lideran y acompañan las denuncias, es que varios de los presuntos agresores continúan ejerciendo funciones dentro de las mismas ligas deportivas. Incluso, aseguran que algunos habrían iniciado acciones de persecución contra quienes se atrevieron a denunciar.

“En todos los casos, las víctimas fueron mujeres deportistas y los responsables personas cercanas al entorno deportivo: compañeros, profesores o entrenadores”, señala la denuncia elevada por la exdirectora del IDRD ante la Comisión de Acusaciones, en la que también se cuestiona la actuación de la Fiscalía bajo la dirección de Luz Adriana Camargo.

El caso ha reabierto el debate sobre la protección de menores, la responsabilidad institucional y la urgencia de garantizar justicia y acompañamiento real a las víctimas de violencia sexual en el ámbito deportivo.

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