En las últimas semanas se ha intensificado un cruce de comunicaciones entre Ocesa —operadora de la Arena Vive Claro— y el Hospital Universitario Nacional de Colombia, debido a las afectaciones generadas por los altos niveles de ruido durante los conciertos realizados en el complejo de espectáculos. Aunque Vive Claro presentó una propuesta con soluciones de insonorización, el hospital aún no ha dado respuesta oficial. ¿Por qué?

Un sector en crecimiento y un escenario en polémica

Con un crecimiento anual del 3,6 % del PIB en el tercer trimestre de 2025 —el mejor dato en tres años— el sector del entretenimiento ha jugado un papel destacado. Los eventos masivos, que crecieron 5,7 %, dinamizaron el comercio, los servicios y la industria. Este auge ha impulsado la construcción de nuevos escenarios, como el proyecto de renovación de El Campín en Bogotá y la nueva arena de Medellín.

En ese contexto surgió el Vive Claro, un recinto con capacidad para 40.000 personas, administrado por Ocesa y ubicado cerca del Centro Administrativo Nacional (CAN). Aunque su desarrollo avanzó rápidamente, no ha estado exento de controversias: primero por cuestionamientos sobre licencias y supuestos riesgos estructurales, y luego por los altos niveles de ruido reportados durante los conciertos.

Las quejas del Hospital Universitario Nacional

Debido a la cercanía del recinto, el Hospital Universitario Nacional ha reportado afectaciones en pacientes, personal médico y operaciones clínicas. La institución aseguró que las vibraciones y el ruido durante presentaciones como la de Guns N’ Roses, el 7 de octubre, superaron por amplio margen los límites establecidos por la legislación ambiental colombiana.

El director del hospital, Óscar Alonso Dueñas, afirmó que, desde esa fecha, han solicitado a la Secretaría de Ambiente y a Ocesa los informes oficiales de las mediciones acústicas realizadas durante los eventos. Según Dueñas:

  • No han recibido reportes de la Secretaría de Ambiente.

  • Ocesa envió un comunicado asegurando que las mediciones propias estaban dentro de parámetros, con leves superaciones en algunos puntos, pero sin entregar copia del informe técnico.

  • Además, la empresa habría usado parámetros internacionales que, según el hospital, no corresponden a la normatividad colombiana.

Sin estos documentos, el hospital asegura que no puede evaluar la propuesta de mitigación presentada por la Arena Vive Claro.

¿Qué propone Vive Claro para mitigar el ruido?

Ocesa asegura que ha implementado y proyectado acciones para reducir el impacto acústico, especialmente hacia la zona del hospital. Entre las medidas ofrecidas se incluyen:

1. Monitoreo y medición acústica multiespacial

Mediciones en la cubierta, interiores y zonas aledañas al hospital para ajustar controles conforme a un acuerdo de voluntades propuesto.

2. Instalación de cortinas acústicas

Estructuras en PVC y materiales de alta densidad para reducir ruido y controlar la contaminación lumínica hacia áreas clínicas sensibles.

3. Aislamiento acústico del hospital

Quizá la propuesta más relevante:
Ocesa ofrece financiar e instalar, sin costo para el hospital, un sistema de ventanería acústica de alto desempeño, con:

  • Acristalamiento laminado de alta densidad

  • Cámaras de aire con gas argón

  • Sellos perimetrales de poliuretano

La empresa también ha realizado visitas con proveedores especializados para evaluar las condiciones técnicas de la infraestructura.

¿Por qué el hospital aún no responde?

Según el director Óscar Dueñas, el hospital no puede pronunciarse oficialmente porque:

  • No ha recibido los informes técnicos de Ocesa.

  • Faltan los reportes oficiales de la Secretaría de Ambiente.

  • No pueden determinar con precisión en qué áreas se presentan las mayores afectaciones.

Sin esta información, la institución considera imposible evaluar si la oferta de insonorización es suficiente o si requeriría ajustes adicionales.

El director también advirtió que, incluso si se instala ventanería acústica, la solución sería parcial: «Podría resolver el problema en algunas áreas del hospital, pero no en todo el conjunto».

¿Qué sigue?

El debate sigue abierto.
Mientras Ocesa insiste en que las medidas propuestas pueden mitigar el impacto acústico, el Hospital Universitario Nacional exige claridad técnica para responder con fundamentos. Entre tanto, los conciertos continúan y las tensiones entre ambas instituciones crecen.

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