Reino Unido. — Katie Mitchel, una mujer británica, ha hecho historia al convertirse en la persona con mayor tiempo de supervivencia tras un doble trasplante de corazón y pulmón, alcanzando casi cuatro décadas de vida después del procedimiento.

Mitchel fue operada en septiembre de 1987, cuando tenía apenas 15 años, tras ser diagnosticada con el síndrome de Eisenmenger, una rara complicación de una enfermedad congénita del corazón que causa hipertensión pulmonar y daño progresivo en los pulmones y el corazón.

Antes de la cirugía, recuerda que apenas podía subir escaleras y que sus labios y uñas permanecían azulados por la falta de oxígeno.

“No podía respirar. Me tomaba casi 15 minutos subir o bajar las escaleras. Pero cuando regresé del trasplante, estaba rosada. Todos lo notaron. La mejora fue inmediata”, relata.

Desde entonces, Katie celebra cada año con gratitud hacia su donante:

“Solo sé que era una mujer joven. Su familia tomó la decisión de donar sus órganos en un momento muy doloroso para ellos. Estoy inmensamente agradecida.”

El Servicio Nacional de Salud (NHS) destacó que el trasplante combinado de corazón y pulmón sigue siendo un procedimiento raro y complejo, incluso hoy en día. Actualmente, solo se realizan alrededor de cinco operaciones de este tipo al año en el Reino Unido.

El cirujano especialista en trasplantes Aaron Ranasinghe explicó que la tasa de supervivencia temprana ronda el 85%, pero que solo la mitad de los pacientes vive más de 10 o 12 años tras la cirugía.

“Que Katie haya superado los 38 años es simplemente extraordinario”, afirmó.

Por su parte, John Clarkson, vocero del NHS, resaltó el valor de esta historia:

“La historia verdaderamente excepcional de Katie demuestra cómo la donación de órganos salva y mejora vidas. La mayoría aceptaríamos un órgano si lo necesitáramos, pero aún no hay suficientes donantes.”

Actualmente, 12 personas en Reino Unido esperan un trasplante combinado de corazón y pulmón, y más de 8.000 pacientes aguardan por un órgano. Solo en la última década, más de 800 personas han fallecido mientras esperaban un trasplante.

Katie concluye su testimonio con un mensaje esperanzador:

“Gracias a la donación de órganos, recibí el regalo de una vida normal. Espero que mi historia inspire a más personas a convertirse en donantes.”

Shares: