De los choques por «austeridad» con Miguel Uribe a la disputa con su viuda y la polémica de su hijo: El fuego cruzado que dejó a Paloma Valencia como candidata única del Centro Democrático.
El Centro Democrático ha hablado. En un anuncio que sorprendió a pocos, la senadora Paloma Valencia fue elegida como la candidata oficial del partido para las elecciones presidenciales de 2026, dejando por fuera, una vez más, a la polémica y radical María Fernanda Cabal y a Paola Holguín.
Esta es la segunda vez que Cabal pierde la consulta interna, pero en esta ocasión, su derrota se atribuye a una serie de conflictos internos y controversias familiares que marcaron su campaña desde finales de 2024, evidenciando profundas fracturas en el uribismo.
1. La Lucha por la Austeridad y las Encuestas (vs. Miguel Uribe Turbay)
El primer foco de conflicto estalló en abril, cuando Cabal cuestionó públicamente los elevados gastos de precampaña del entonces senador Miguel Uribe Turbay, quien destinaba cerca de $100 millones mensuales.
Cabal advirtió: «Uno tiene que ser respetuoso con el partido, que dé ejemplo de austeridad y no podemos hacer lo que reprochamos en otras campañas”.
La senadora incluso acusó a Uribe Turbay de haber «pagado» una encuesta que lo mostraba como favorito, un acto que, según ella, «corría la línea ética» del partido. Este choque inicial expuso las profundas diferencias sobre el manejo financiero de la campaña.
2. La Tensión en el Capitolio (vs. Viuda de Uribe Turbay)
Tras el magnicidio de Miguel Uribe Turbay en septiembre, un doloroso episodio sacudió la interna del CD. María Claudia Tarazona, la viuda del senador, acusó a Cabal de haberla amenazado durante el velorio en el Capitolio Nacional.
Según Tarazona, Cabal se le acercó y le dijo: “Tú no conoces Colombia, tú no sabes lo que es este país”. Aunque Cabal negó la acusación y justificó un micrófono adherido por una grabación previa, el hecho generó desconfianza y repudio en un momento de gran sensibilidad política.
3. La Guerra por la Encuestadora (vs. Miguel Uribe Londoño)
En noviembre, la disputa escaló al proceso de selección. Miguel Uribe Londoño, padre del senador fallecido, asumió las banderas de la campaña y protagonizó un fuerte cruce con Cabal por la elección de la encuestadora.
Asesores de Londoño contactaron unilateralmente a la firma Atlas Intel. Cabal criticó esta maniobra por minar la confianza y la transparencia interna. La batalla por quién medía y cómo se medía reflejó la lucha por el control de la decisión final.
4. El Golpe Bajo: La Polémica del Hijo
El factor más determinante que pudo haber afectado la imagen de austeridad y coherencia fue la controversia protagonizada por su hijo, Juan José Lafaurie Cabal.
Investigaciones periodísticas revelaron que Lafaurie Cabal accedió a créditos preferenciales, subsidios e incentivos estatales destinados a pequeños productores agropecuarios. Juan José obtuvo un crédito de $400 millones y recibió un Incentivo de Capitalización Rural, presentándose como pequeño productor.
La polémica fue explosiva dado que el esposo de Cabal, José Félix Lafaurie, formaba parte de la Junta Directiva de Finagro durante ese periodo. La respuesta de la senadora fue distante: «Que conteste mi marido o mi hijo, que son muy grandes. Yo no”, lo que no hizo sino avivar las críticas sobre el uso de influencias.
La acumulación de estas polémicas internas y familiares finalmente inclinó la balanza de los militantes, que se decantaron por la candidatura de consenso de Paloma Valencia.
