Han pasado casi cuatro décadas desde la tragedia de Armero, y aún hoy surgen historias que estremecen el corazón de los colombianos. Una de ellas es la de Jenifer de la Rosa, conocida como la “hija del volcán”, quien sobrevivió con apenas una semana de nacida a la avalancha provocada por la erupción del Nevado del Ruiz, el 13 de noviembre de 1985.

La bebé que desafió al destino

Aquel día, un torrente de fango, agua y piedras sepultó por completo la ciudad de Armero, dejando más de 20.000 muertos y miles de desaparecidos. Entre los sobrevivientes estuvo una pequeña bebé que, rescatada entre los escombros, fue trasladada a un albergue por socorristas de la Cruz Roja. Esa niña era Jenifer.

Su madre, Dorian Tapazco Téllez, desapareció tras regresar a buscar su casa, mientras que su padre también habría muerto en la tragedia. La bebé fue enviada a un orfanato en Manizales, donde fue adoptada por una pareja de españoles que la llevaron a Valladolid, al norte de Madrid.

Una vida entre preguntas

Jenifer creció en España, siempre con la duda sobre sus orígenes. “Desde que tengo uso de razón quise saber de dónde venía. Era diferente a mis padres, y al mirarme al espejo, sentía que me faltaba una parte de mi historia”, contó en entrevista con BBC Mundo.
Durante años, la joven periodista evitó hablar de Colombia, hasta que a los 30 años decidió regresar al país y buscar respuestas sobre su pasado.

El reencuentro inesperado

En 2016, su búsqueda la llevó a la Fundación Armando Armero, organización que trabaja por la memoria de las víctimas y el reencuentro de familias separadas tras la catástrofe. Allí descubrió algo que cambiaría su vida: tenía una hermana.

Gracias a una prueba de ADN, la fundación confirmó que Jenifer y Ángela Rendón, una mujer de Barrancabermeja, eran hermanas biológicas. Ángela también había sido adoptada en circunstancias similares.
“Fue el mejor regalo de cumpleaños que pude recibir. No lo podía creer”, relató Rendón entre lágrimas cuando se conoció el resultado.

El emotivo reencuentro fue grabado por las cámaras del documental “Hija del volcán”, donde ambas mujeres se abrazan por primera vez después de tres décadas separadas.

Dudas, silencios y una deuda histórica

Jenifer y Ángela aún no han logrado encontrar a su madre, quien habría cambiado de nombre y vivido desplazada por el conflicto armado.
La periodista denuncia que muchos expedientes de adopción de esa época fueron manipulados o incompletos.
“Nos ocultaron información deliberadamente. Algunos niños fueron entregados sin registro claro o incluso vendidos”, aseguró.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) reconoció que en 1985 existían vacíos legales y prometió revisar caso por caso. Para el 40 aniversario de la tragedia, anunció la digitalización del “Libro rojo”, que contiene los registros de los menores rescatados y puestos bajo protección.

Según Francisco González, director de la Fundación Armando Armero, más de 400 familias y 75 adoptados han realizado pruebas de ADN gracias a su gestión, logrando hasta ahora cuatro reencuentros familiares.

Una historia de memoria y esperanza

Hoy, Jenifer de la Rosa vive en España, pero su corazón permanece ligado a Colombia.
“Mi historia es una entre miles. El país tiene una deuda con las familias que aún buscan a sus hijos desaparecidos en Armero. Yo solo tuve la suerte de volver a encontrar a una parte de mí”, reflexiona.

La tragedia de Armero sigue siendo una herida abierta en la memoria nacional, pero también un símbolo de resistencia y esperanza, representado en historias como la de Jenifer, la niña que el volcán no quiso llevarse.


Créditos de investigación y fuente principal:
BBC Mundo — Reportaje original: “La hija del volcán: Jenifer de la Rosa, la bebé que sobrevivió a la tragedia de Armero”.

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