Inflación en Colombia subiría en marzo en medio de tensiones económicas

La economía colombiana enfrenta una nueva jornada clave este jueves con la publicación del dato de inflación de marzo por parte del DANE, en un contexto marcado por tensiones entre el Gobierno y el Banco de la República, así como por crecientes presiones externas.

Las expectativas del mercado no son alentadoras. De acuerdo con la encuesta del Emisor, que recopiló la opinión de 41 analistas del sector financiero, se espera que la inflación mensual de marzo se ubique en 0,67 %, lo que llevaría la variación anual de 5,29 % a 5,45 %. Sin embargo, algunas proyecciones advierten un escenario aún más complejo.

Uno de los puntos más críticos en el panorama reciente ha sido el choque institucional entre el Ejecutivo y el banco central. El pasado 31 de marzo, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la sesión de la junta directiva del Emisor en desacuerdo con la decisión de subir las tasas de interés en 100 puntos básicos. Esta medida llevó la tasa de referencia a 11,25 %.

La tensión escaló cuando el presidente Gustavo Petro sugirió incluso la posibilidad de que el Gobierno se retire de la junta del banco central, generando incertidumbre sobre la independencia de la política monetaria en el país.

Pronósticos más pesimistas

Un informe de Bancolombia estima que la inflación mensual podría alcanzar el 0,74 %, superando el promedio del mercado. De confirmarse este escenario, la inflación anual se ubicaría en 5,52 %, retomando una tendencia alcista y alcanzando su nivel más alto desde septiembre de 2024.

El análisis señala que todos los componentes del índice de precios mostrarían incrementos. En particular, los alimentos tendrían un aumento mensual de 1,13 %, impulsados por el encarecimiento de productos perecederos y procesados. Este comportamiento marcaría el tercer mes consecutivo de alzas en este rubro.

En cuanto a los servicios, se prevé un incremento mensual de 0,76 %, con especial presión desde los arriendos y el consumo en restaurantes. Esto llevaría la inflación anual de este segmento hasta 6,65 %, su nivel más alto en más de un año.

El informe también destaca el impacto de la indexación, especialmente tras el aumento del 23 % en el salario mínimo, que continúa trasladándose a distintos precios de la economía.

Factores externos agravan el panorama

A nivel internacional, el conflicto en Oriente Medio está generando nuevas presiones inflacionarias. Las tensiones en el estrecho de Ormuz —una ruta clave para el comercio global— han afectado el flujo de petróleo y fertilizantes, elevando significativamente sus precios.

El crudo ha superado los 100 dólares por barril, mientras que los fertilizantes han registrado aumentos superiores al 50 % anual, con la urea —clave para la agricultura colombiana— subiendo cerca de un 80 %.

Estas dinámicas ya tienen efectos en el país. El Gobierno incrementó el precio de la gasolina en 400 pesos en abril, y no se descartan nuevos ajustes durante el año. Según estimaciones del Banco de Bogotá, un aumento adicional de 1.400 pesos en el combustible podría añadir hasta 0,3 puntos porcentuales a la inflación.

Además, Colombia importa cerca del 90 % de los fertilizantes que consume, lo que hace que cualquier variación internacional tenga un impacto directo en los costos de producción agrícola y, en consecuencia, en los precios de los alimentos.

Riesgo climático: posible “superniño”

A los factores económicos se suma un riesgo climático significativo. El Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos ha advertido sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad en el segundo semestre de 2026.

De concretarse, podría convertirse en uno de los eventos más fuertes de la historia reciente, comparable con los registrados en 1982, 1997 y 2015. Sus efectos incluirían incrementos en los precios de alimentos y energía, agravando aún más las presiones inflacionarias.

Perspectivas y decisiones futuras

Antes de estos nuevos factores, los analistas proyectaban que la inflación cerraría 2026 en 6,2 %. Sin embargo, el nuevo contexto apunta a revisiones al alza en estas estimaciones.

En este escenario, se anticipa que el Banco de la República mantenga su política restrictiva. Bancolombia prevé que en la próxima reunión del 30 de abril la entidad eleve nuevamente la tasa de interés, posiblemente hasta el 12 %, con un techo que podría llegar al 12,75 % en el transcurso del año.

La publicación del dato de inflación de marzo será clave no solo para confirmar la tendencia de los precios, sino también para definir el rumbo de la política monetaria en medio de un entorno de alta incertidumbre tanto interna como externa.

En definitiva, Colombia enfrenta un escenario desafiante donde las decisiones económicas, los choques internacionales y los riesgos climáticos convergen, poniendo a prueba la estabilidad de los precios y la coordinación entre las autoridades económicas del país.

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