El plan maestro de Gianni Infantino tras el Mundial 2026: apoyo clave de África y Asia impulsa su reelección en la FIFA
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, avanza con fuerza hacia un nuevo periodo al frente del fútbol mundial tras asegurar el respaldo de dos bloques decisivos: la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Este apoyo lo posiciona como el principal candidato para continuar en el cargo hasta el periodo 2027-2031.
El escenario se perfila tras el Mundial de 2026, torneo que marcará un punto de inflexión en la estructura del fútbol global y que, según analistas, podría consolidar aún más el poder del dirigente dentro del organismo rector del deporte.
Apoyo decisivo de África y Asia
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) anunció que, en una decisión unánime, respaldará a Infantino en caso de que formalice su candidatura para un cuarto mandato. Este bloque representa una influencia clave en la elección presidencial de la FIFA.
Por su parte, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) también confirmó su apoyo total al dirigente suizo-italiano. Su presidente, el jeque Salman bin Ebrahim Al Khalifa, destacó que el organismo considera que la FIFA atraviesa su mejor momento histórico bajo la actual administración.
Ambas confederaciones suman en conjunto más de 100 votos dentro del sistema electoral de la FIFA, lo que representa una ventaja estratégica determinante para cualquier aspirante a la presidencia.
Un liderazgo consolidado desde 2016

Gianni Infantino asumió la presidencia en 2016 tras la crisis de corrupción que sacudió al organismo y provocó la salida de Joseph Blatter. Desde entonces, ha sido reelegido en 2019 y 2023, consolidando su permanencia en el poder.
Aunque los estatutos de la FIFA establecen límites de mandato, una reinterpretación del primer periodo de Infantino permitió que su gestión inicial no contabilizara completamente, abriendo la puerta a una posible nueva reelección.
Cambios estructurales en el fútbol mundial
Durante su gestión, Infantino ha impulsado transformaciones profundas en el fútbol internacional. Uno de los cambios más relevantes fue la ampliación del Mundial de selecciones a 48 equipos, medida que será aplicada por primera vez en la edición de 2026.
Además, se introdujo un nuevo formato del Mundial de Clubes, con 32 equipos y una mayor representación global, incluyendo clubes de la UEFA y la Conmebol en un mismo torneo.
Estas decisiones han sido presentadas por la FIFA como parte de una estrategia de globalización del fútbol, aunque también han generado debate entre dirigentes, clubes y analistas deportivos.
Expansión económica récord
Bajo el liderazgo de Gianni Infantino, la FIFA ha alcanzado ingresos históricos. Se estima que el Mundial de 2026 podría generar alrededor de 13.000 millones de dólares, una cifra sin precedentes en el deporte.
Asimismo, el programa de desarrollo FIFA Forward ha incrementado significativamente los recursos destinados a las 211 federaciones miembro, con una proyección de distribución de 2.700 millones de dólares entre 2027 y 2030.
Apoyos políticos y controversias
El dirigente también ha fortalecido relaciones con figuras políticas internacionales, especialmente en Estados Unidos, lo que ha facilitado la organización de torneos en ese país, incluyendo el Mundial 2026 y el nuevo Mundial de Clubes.
Sin embargo, estas cercanías han generado críticas. Organizaciones como FairSquare han cuestionado decisiones del organismo, incluyendo la entrega de reconocimientos políticos, argumentando posibles conflictos con las normas de neutralidad de la FIFA.
Un escenario electoral casi definido
Con el respaldo de África, Asia y el apoyo previo de la Conmebol, Gianni Infantino parece encaminarse hacia una reelección sin mayores obstáculos para el periodo 2027-2031.
El bloque electoral acumulado le otorga una ventaja considerable en un sistema donde los apoyos regionales suelen definir el resultado final.
El futuro de la FIFA tras 2026
El Mundial de 2026 no solo será el torneo más grande en la historia del fútbol, sino también el punto de partida de una nueva etapa institucional para la FIFA.
Si se concreta su reelección, Infantino continuará liderando un proceso de expansión global del fútbol, con nuevas competencias, mayor distribución de recursos y una estructura cada vez más centralizada en la toma de decisiones.
El panorama apunta a que el fútbol mundial entrará en una década de cambios profundos, con una FIFA más globalizada y con mayor influencia en todos los continentes.
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