Este 1.º de diciembre inicia la mesa de concertación para definir el salario mínimo de 2026. Mientras los gremios proponen un aumento cercano al 6 %, los sindicatos aspiran a un incremento superior al 10 %, línea que también ha sugerido el Gobierno.
César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, analizó los riesgos de un aumento excesivo y los efectos en la economía.
Un incremento ideal: entre 5 % y 6 %
Pabón afirma que el aumento debería seguir criterios técnicos:
-
Inflación esperada cerca del 5 %.
-
Productividad por debajo del 1 %.
Con esto, el salario mínimo debería subir un solo dígito, preferiblemente alrededor del 5 %.
Riesgos de un aumento desbordado
Un incremento muy por encima de inflación y productividad tendría consecuencias negativas:
-
Mayor informalidad laboral, porque las empresas no podrían asumir mayores costos.
-
Aumento del costo de vida, ya que cerca del 60 % de los bienes y servicios de la canasta básica se ajustan por salario mínimo.
-
Presión inflacionaria para 2026.
Impacto fiscal
El Estado también se ve afectado:
-
Cerca del 60 % del presupuesto nacional corresponde a gastos de funcionamiento.
-
Un aumento muy alto del salario mínimo encarece la nómina pública y puede desplazar recursos destinados a inversión social.
Salario vital y móvil
Pabón explica que esta noción, sugerida por la OIT, compara el salario mínimo con el ingreso promedio.
En Colombia, el salario mínimo ya es muy alto respecto al salario medio, lo que se convierte en una barrera para la formalidad, no en una garantía de bienestar.
Aumentos recientes
En los últimos cinco años, tras la pandemia, los aumentos del salario mínimo han rondado el 9 %, en línea con inflaciones cercanas al 7 %, aunque siguen siendo elevados.
La intención política del Gobierno
Para el Gobierno, un aumento alto es políticamente atractivo y envía un mensaje de apoyo a los trabajadores.
Sin embargo, solo una parte de la población gana el salario mínimo, mientras que el 60 % de la fuerza laboral es informal y no se beneficia directamente.
Reforma laboral y reducción de jornada
Pabón advierte que combinar:
-
incremento del salario mínimo,
-
reforma laboral, y
-
reducción de la jornada,
puede encarecer aún más la contratación formal y terminar afectando a los trabajadores informales, quienes quedarían más expuestos a la precariedad.
Concluye que “el camino al infierno está lleno de buenas intenciones”.
