Así era la cercanía de Gustavo Aponte con la Virgen de Fátima: “Empezó un apostolado”
La vida espiritual del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, asesinado el pasado 11 de febrero en el norte de Bogotá, ha sido recordada por personas cercanas a su entorno religioso, quienes destacan su profunda devoción mariana y su compromiso activo con la Iglesia católica.
En diálogo con SEMANA, el cantante y predicador católico Felipe Gómez relató detalles de la relación que Aponte mantenía con la Virgen de Fátima, una de las advocaciones marianas más veneradas dentro del catolicismo.
Un apostolado con la Virgen Peregrina
Según Gómez, el empresario no solo profesaba su fe en el ámbito privado, sino que también la vivía activamente a través de espacios de formación espiritual. “Asistía a Emaús, es un retiro espiritual católico al que asisten hombres, y él asistía a ese grupo”, explicó.
Además, destacó que Aponte trajo desde el santuario de Fátima una réplica de la Virgen Peregrina, imagen que utilizó para iniciar un apostolado que consistía en llevarla a distintos lugares donde las personas atravesaban situaciones difíciles.
“Empezó un apostolado que era peregrinarla por hospitales, cárceles, grupos de oración; se la llevaba a personas enfermas”, relató Gómez. De acuerdo con su testimonio, el empresario buscaba ofrecer consuelo espiritual y fortalecer la fe de quienes enfrentaban enfermedad, soledad o situaciones de vulnerabilidad.
Devoción familiar y oración en redes
En un mensaje publicado en su perfil de Facebook, Gómez amplió sus declaraciones y describió la constancia con la que Aponte practicaba su fe junto a su familia.
“Gustavo se hizo conocer rápidamente por sus visitas con la Virgen Peregrina que trajo del santuario de Fátima en compañía de Alexandra, su esposa. Gustavo visitaba familias, hospitales, colegios, enfermos, pueblos y ciudades aquí y allá. Nunca tenía tiempo para nada, era un empresario sobresaliente, pero sí sacaba tiempo para dedicarles esos ratos de amor y consuelo a las almas”, escribió.
El testimonio también revela que el empresario rezaba el rosario en redes sociales junto a su familia, organizaba novenas y repartía camándulas. Junto a Gómez, adelantó un apostolado enfocado en extender la devoción a San José dentro de comunidades católicas.
Preparación para servir en la Iglesia
Otro aspecto destacado fue su proceso de formación para convertirse en ministro de la Eucaristía, servicio laico dentro de la Iglesia que permite colaborar en la distribución de la comunión, especialmente a personas enfermas o que no pueden asistir al templo.
“Tanto él como su esposa se prepararon con mucha alegría para hacerse ministro de la Eucaristía y hacer aún más efectiva su misión de llevar consuelo a los que sufrían”, señaló Gómez.
Según el predicador, Aponte se conmovía profundamente ante el dolor ajeno y buscaba transmitir esperanza a través de su fe. “Le conmovía profundamente el dolor de los enfermos y quería que todo el mundo pudiera sentir ese amor por las cosas del cielo que Dios imprimió en su buen corazón”, agregó.
Un recuerdo marcado por la fe
En su mensaje, Felipe Gómez también compartió una anécdota reciente que, para él, adquiere hoy un significado especial. Contó que pocos días antes de su muerte, un sacerdote cercano a la familia le impartió una bendición especial y la absolución general.
“Hoy, día de Nuestra Señora de Lourdes, quiero guardar la esperanza en mi corazón de que la Virgencita se lo llevó para el cielo”, expresó. Recordó que el último encuentro que sostuvo con el empresario estuvo marcado por conversaciones sobre la vida eterna y la preparación espiritual para el encuentro con Dios.
“Mientras el padre le contaba testimonios, Gustavo hablaba del cielo una y otra vez, preguntándose cómo sería y cómo prepararse para ese encuentro definitivo con Dios”, relató.
Más allá del empresario
Gustavo Andrés Aponte Fonnegra era reconocido en el sector arrocero por su trayectoria empresarial, pero quienes lo conocieron en su entorno religioso resaltan que su identidad iba más allá del ámbito económico.
Su participación en retiros como Emaús, la peregrinación de la imagen de la Virgen de Fátima y su disposición para acompañar a personas enfermas o privadas de la libertad, configuran una faceta menos visible de su vida pública.
En medio de la conmoción por su asesinato, amigos y allegados han querido resaltar ese componente espiritual que marcó su camino personal y familiar, subrayando que su legado no solo se limita al ámbito empresarial, sino también a su compromiso con la fe y el servicio a los demás.
MIRAR MÁS NOTICIAS AQUÍ
