La trágica muerte de dos niñas en Bogotá, envenenadas con talio escondido en un postre de frambuesas con chocolate, está a punto de dar un vuelco monumental. La Fiscalía General de la Nación estaría recopilando pruebas documentales y técnicas que permitirían vincular a más personas en el macabro plan, sugiriendo que la empresaria Zulma Guzmán Castro no habría actuado sola.

Guzmán Castro ha sido señalada como la persona que presuntamente envió el paquete tóxico a la residencia del economista Juan de Bedout, en el exclusivo barrio Rosales. Sin embargo, los investigadores de la Unidad de Vida apuntan ahora a una red de logística.

La Pista Clave: El Círculo de la Señalada

La Fiscalía maneja la hipótesis de que el paquete iba dirigido originalmente a Martín de Bedout, hijo del economista, lo cual reforzaría el móvil pasional o de venganza en el caso.

Fuentes cercanas a la investigación revelaron que la pieza clave para la ampliación de los cargos es una persona cercana a Zulma Guzmán Castro. Este individuo habría sido el encargado de la logística, coordinando la adquisición del químico (talio) y las frambuesas, combinándolos y, crucialmente, presionando al domiciliario para asegurar que la entrega llegara al apartamento del economista.

De hecho, la declaración del domiciliario, ya plenamente identificado y cooperando, es considerada la columna vertebral de la imputación de cargos que se prepara contra la empresaria.

Imputación en Ausencia y la Versión de la Empresaria

Mientras los investigadores cierran el cerco, la fiscal a cargo evalúa citar a imputación de cargos a Zulma Guzmán Castro en los próximos días. Dado que la mujer se encuentra fuera del país desde abril, la diligencia podría realizarse bajo la figura de contumacia, declarándola «persona ausente» para efectos judiciales.

Por su parte, la empresaria, cuyo paradero exacto es un misterio, rompió su silencio en una entrevista, defendiendo su inocencia y sugiriendo una persecución.

“Ese culpable no soy yo y eso es lo que estoy buscando probar ante la justicia… Soy el vínculo más fácil para encontrar el culpable. Pues fui la amante de esta persona durante muchos años, y por eso me quieren inculpar”, aseguró Guzmán Castro, refiriéndose al empresario Juan de Bedout.

Con la posible vinculación de un cómplice logístico, la Fiscalía parece tener los elementos para desmantelar un plan que resultó en la muerte de las dos menores y que ha conmocionado a todo el país.

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