“Iniciaré acciones legales”: primera reacción del general Edwin Urrego tras su retiro de la Policía por presunto complot contra Gustavo Petro
El retiro del general Edwin Urrego de la Policía Nacional desató una fuerte controversia política e institucional, luego de que el presidente Gustavo Petro denunciara la existencia de un supuesto complot en su contra que involucraría al alto oficial. Tras conocerse su salida, el general anunció que iniciará acciones legales, al considerar que la decisión se basó en información falsa y carece de sustento real.
La polémica se originó cuando el mandatario aseguró públicamente que un general de la Policía habría recibido una orden “extraña” para ocultar sustancias psicoactivas en uno de sus vehículos oficiales. “Hay un general que ordené retirar de la Policía; tiene una misión extraña, alguien le dio la orden —no, obviamente, no nosotros— para ponerme sustancias psicoactivas en el carro”, afirmó Petro.
Aunque en un primer momento no mencionó nombres, posteriormente trascendió que los señalamientos apuntaban al general Edwin Urrego, lo que llevó a su retiro de la institución.
“Es una desinformación”
En diálogo con SEMANA, Urrego expresó su sorpresa por la acusación y rechazó de manera categórica cualquier participación en un supuesto complot contra el jefe de Estado.
“Primero, obviamente, empezar las acciones legales, porque sería una decisión basada en una desinformación y, por eso, pido que se profundice en la investigación para que todo se aclare”, manifestó el oficial.
El general fue enfático en que las declaraciones del presidente son delicadas y tienen implicaciones jurídicas. “Las acciones legales deben ir acompañadas o ir de frente a esa hipótesis, frente a esa situación. Esas manifestaciones hechas por el señor presidente son delicadas y tienen trascendencia incluso en lo penal. Entonces, obviamente, tendría que iniciar acciones legales también en ese sentido”, agregó.
Urrego aseguró que jamás pasó por su mente atentar contra la integridad del presidente o participar en un montaje de esa naturaleza. “Yo me encuentro sorprendido por lo que ha acontecido, por esa información que se le ha suministrado al señor presidente, que no se ajusta a la realidad; es realmente una desinformación”, insistió.
El origen del señalamiento
Según reveló SEMANA, la denuncia del mandatario se habría sustentado en un documento anónimo que llegó a la Presidencia de la República, en el cual se advertía de un supuesto plan para involucrarlo en un escándalo mediante la siembra de sustancias ilícitas en uno de sus vehículos oficiales.
Fuentes oficiales señalaron que, tras conocerse ese anónimo, los reflectores internos se dirigieron hacia el general Urrego. No obstante, también se abrió una línea de investigación para establecer quién estaría detrás del documento y con qué intención.
De acuerdo con versiones conocidas dentro de la institución, se indaga si clanes mafiosos de Barranquilla, presuntamente afectados por acciones operativas lideradas por Urrego, podrían estar detrás del anónimo. La hipótesis sugiere que se trataría de una retaliación contra el oficial.
El factor Benedetti
En los pasillos de la Policía también se comenta que la salida del general podría estar relacionada con el allanamiento realizado al ministro Armando Benedetti, una operación que, aunque fue ordenada por la magistrada Cristina Lombana, tuvo como responsable operativo al general Urrego.
Ese procedimiento generó tensión política en su momento y habría sumado presión sobre el oficial en medio de un ambiente institucional complejo.
Aunque no existe confirmación oficial de que ese hecho esté directamente vinculado a su retiro, varias fuentes coinciden en que el contexto político pudo influir en la decisión final.
Implicaciones legales y políticas
El anuncio de acciones legales por parte del general Urrego abre un nuevo capítulo en esta controversia. De concretarse, el caso podría escalar a instancias judiciales, donde se evaluaría si hubo vulneración de derechos, daño a la honra o posibles responsabilidades penales derivadas de las declaraciones públicas.
Expertos consultados señalan que este tipo de señalamientos, cuando involucran a altos mandos de la Fuerza Pública y al propio presidente de la República, tienen un alto impacto institucional y pueden afectar la estabilidad interna de la Policía Nacional.
Mientras tanto, el Gobierno no ha entregado detalles adicionales sobre las pruebas que respaldarían la denuncia inicial. La investigación sobre el origen del anónimo continúa y se espera que en los próximos días haya mayor claridad sobre el alcance real del presunto complot.
Por ahora, el general Edwin Urrego insiste en que su retiro fue injusto y asegura que acudirá a las instancias legales correspondientes para defender su nombre y trayectoria en la institución. El caso, que mezcla seguridad presidencial, tensiones políticas y señalamientos graves, promete convertirse en uno de los episodios más delicados en la relación entre el Ejecutivo y la Fuerza Pública en lo corrido del año.
