El colombiano detrás de las “frutinovelas”: así nació el fenómeno digital que conquistó 2026

En medio del auge de los contenidos creados con inteligencia artificial, un estudiante colombiano logró transformar un proyecto académico en uno de los fenómenos virales más inesperados del año. Se trata de las llamadas “frutinovelas” o “frutystorys”, una serie de microhistorias protagonizadas por frutas antropomorfizadas que combinan drama, acción y humor absurdo, y que han alcanzado millones de reproducciones en redes sociales.

Detrás de este fenómeno está William Andrés Rico Vélez, un joven de 27 años oriundo de Sincelejo y estudiante de Diseño Industrial en la Universidad Nacional de Colombia.

Un experimento académico que se volvió viral

Lo que comenzó como un ejercicio de diseño y narrativa audiovisual terminó convirtiéndose en un fenómeno global. Según explica el propio creador, el proyecto nació como parte de su trabajo de grado, enfocado en la creación de productos audiovisuales para escenarios futuros mediante herramientas digitales e inteligencia artificial.

El primer video fue publicado sin grandes expectativas y bajo anonimato. Sin embargo, en pocas horas alcanzó alrededor de 10 millones de visualizaciones, impulsado por una narrativa caótica y altamente adictiva.

La estructura de las historias —episodios cortos con múltiples giros, explosiones, persecuciones y conflictos absurdos— generó una respuesta inmediata del público, que exigía continuaciones constantes.

El nacimiento de las “frutinovelas”

El nombre del fenómeno no fue planeado inicialmente. Rico utilizó el hashtag “Fruti Story” para organizar su contenido, pero fueron los propios usuarios quienes comenzaron a llamarlo “mi novela favorita” o “frutinovela”, consolidando así la identidad del formato.

El creador adoptó rápidamente la etiqueta, entendiendo que la audiencia había redefinido su obra. A partir de allí, el proyecto evolucionó hacia una narrativa serializada que se adaptaba constantemente a la interacción del público.

Inteligencia artificial y narrativa acelerada

Las “frutinovelas” se caracterizan por su estética digital y su ritmo acelerado. Rico explicó que inicialmente trabajaba con modelos de inteligencia artificial más realistas, pero decidió modificar la estética hacia un estilo más suave y caricaturesco para evitar el llamado “valle inquietante”.

Cada episodio puede tomar entre seis y siete horas de producción, a pesar de durar apenas unos minutos. El proceso incluye guion, diseño de personajes, animación y edición, donde la inteligencia artificial actúa como herramienta de apoyo y no como creador principal.

El reto de la propiedad intelectual

El éxito viral también trajo consigo un problema frecuente en la economía digital: la apropiación no autorizada del contenido. Rico observó cómo sus videos eran republicados en otras cuentas que incluso superaban en alcance a su perfil original.

Ante la falta de respuesta de las plataformas, el creador optó por una estrategia de adaptación: incorporar marcas de agua y aprovechar la viralidad para fortalecer su propia marca.

Para proteger su trabajo, registró oficialmente su contenido ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor, adscrita al Estado colombiano, asegurando la protección de guiones, diseños y material audiovisual.

De Colombia al mundo

El fenómeno trascendió fronteras rápidamente. Países como México, Brasil, España y Estados Unidos se convirtieron en audiencias clave, impulsados por el consumo global de contenido en formato corto.

El creador también ajustó sus estrategias de publicación para maximizar el alcance internacional, sincronizando horarios de publicación entre Latinoamérica y Europa.

Un nuevo modelo de entretenimiento digital

Las “frutinovelas” reflejan una transformación en la forma de consumir contenido audiovisual. Su éxito radica en la capacidad de condensar narrativas complejas en pocos minutos, adaptadas al consumo móvil y a la lógica de las redes sociales.

Este modelo ha abierto la puerta a nuevas formas de narrativa vertical, donde la interacción del público influye directamente en el desarrollo de la historia.

El futuro del fenómeno

Aunque el proyecto nació como un experimento académico, hoy se perfila como una posible franquicia digital con proyección internacional. El creador ya ha recibido propuestas para expandir su universo narrativo a otros formatos.

Sin embargo, mantiene un enfoque flexible: las historias no están completamente cerradas y continúan evolucionando según la reacción de la audiencia.

Un caso que redefine la creación digital

El caso de William Rico evidencia cómo la combinación de creatividad, tecnología e intuición puede transformar un proyecto individual en un fenómeno global. Desde un video anónimo hasta millones de reproducciones, las “frutinovelas” representan una nueva era del entretenimiento digital impulsado por inteligencia artificial y participación masiva.

Más allá del entretenimiento, su historia también abre el debate sobre propiedad intelectual, autoría en la era digital y el papel de la IA en la creación de contenido contemporáneo.

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