El inicio de la temporada navideña en Colombia se vio empañado por una escalada de violencia durante el puente festivo de diciembre, en el que se registraron atentados en tres departamentos del país: Cauca, Tolima y Norte de Santander. Los hechos, atribuidos a grupos armados ilegales, dejaron un saldo de dos personas muertas y decenas de heridos, además de generar temor entre las comunidades afectadas.

Motobomba en Balboa, Cauca

El primer ataque ocurrió el sábado 6 de diciembre en el municipio de Balboa, donde una motobomba fue activada cerca de la estación de Policía. La explosión dejó 13 personas heridas, entre ellas un uniformado y una niña de 7 años.

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, rechazó el atentado y anunció una recompensa de 200 millones de pesos por información que permita dar con los responsables, así como un incentivo adicional de hasta 50 millones de pesos para prevenir nuevos ataques. El jefe de la cartera calificó el hecho como una acción terrorista y aseguró que se trata de una retaliación criminal ante el avance de las operaciones militares en la región.

Hostigamiento armado en Chaparral, Tolima

Un día después, el 7 de diciembre, se registró un hostigamiento armado contra la Fuerza Pública en el corregimiento El Limón, municipio de Chaparral. Según las autoridades, disidencias de las Farc dispararon ráfagas de fusil contra una estación de Policía.

La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, condenó el ataque y expresó su rechazo a través de redes sociales, señalando que estos actos violentos reviven episodios de guerra que el país no debería repetir. Asimismo, afirmó que las comunidades merecen vivir en paz y no bajo la amenaza permanente de grupos armados.

Atentados en Norte de Santander dejan dos policías muertos

La situación más grave se presentó en Norte de Santander, donde se registraron ataques coordinados contra la Policía Nacional en Villa del Rosario y Cúcuta.

El primer atentado ocurrió antes de la medianoche del 6 de diciembre contra el CAI del barrio Morichal, en Villa del Rosario, dejando dos policías heridos, quienes se encuentran fuera de peligro.

Minutos después, en el barrio La Concordia, se produjo un nuevo ataque con explosivos que dejó como resultado la muerte del intendente Franklyn Alfonso Guerrero y el subintendente Jairo Andrés Holguín Calderón.

El presidente Gustavo Petro lamentó el asesinato de los uniformados y expresó su rechazo a la violencia, advirtiendo sobre la necesidad de reforzar el pie de fuerza en la frontera colombo-venezolana y reiterando el llamado a frenar el derramamiento de sangre en el país.


Estos hechos vuelven a encender las alarmas sobre la seguridad en varias regiones de Colombia, justo en una de las temporadas más significativas para las familias, y refuerzan el llamado de las autoridades a intensificar los operativos para garantizar la protección de la población civil.

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