El periodismo colombiano lamenta la partida de Fabio Castillo, uno de los más destacados periodistas investigativos del país, recordado por su valentía al destapar las redes del narcotráfico y los vínculos del poder con los carteles de la droga. Castillo falleció el martes 28 de octubre de 2025, dejando un legado de compromiso, rigor y defensa de la verdad.
Castillo inició su trayectoria en El Espectador en 1979, medio donde se consolidó como reportero judicial y obtuvo el Premio Simón Bolívar de Periodismo. Su cercanía con el director Guillermo Cano lo llevó a participar en investigaciones que expusieron los orígenes criminales de Pablo Escobar y las operaciones del Cartel de Cali, hechos que marcaron un antes y un después en la historia del periodismo nacional.
Tras el asesinato de Cano, el 17 de diciembre de 1986, Fabio Castillo publicó Los jinetes de la cocaína (1987), una obra que reveló los mecanismos de lavado de dinero, los paraísos fiscales, las estructuras paramilitares y los entramados financieros del narcotráfico. La repercusión del libro fue tan grande que el periodista tuvo que abandonar el país y vivir bajo diferentes identidades en Quito, Miami, Madrid y París, debido a múltiples amenazas de muerte.
Años después del fallecimiento de Escobar, Castillo regresó a Colombia para continuar su labor periodística. En El Espectador mantuvo su columna Palabra más, palabra menos hasta 2016 y posteriormente se desempeñó como editor de investigaciones en La Revista de México.
En 2020 fundó su propio medio, El Diario Alternativo, desde donde impulsó un periodismo independiente basado en la investigación, la documentación y la verificación. “Nuestro propósito es presentar la verdad en su contexto”, expresó en una de sus últimas entrevistas.
Hasta sus últimos días, Fabio Castillo defendió los principios del periodismo investigativo con ética y evidencia, evitando el protagonismo mediático y priorizando siempre las pruebas sobre la opinión. Su legado perdurará como ejemplo de coraje y compromiso con la verdad en tiempos difíciles para la prensa.
