Una nueva controversia estalló en la Casa de Nariño y salpicó a varias figuras clave del Gobierno nacional: Angie Rodríguez, directora del Dapre; Armando Benedetti, ministro del Interior; y Carlos Carrillo, director de la UNGRD.
Las acusaciones cruzadas entre estos altos funcionarios generaron una tormenta política que no ha sido abordada públicamente por el presidente Gustavo Petro.

En El Debate de SEMANA, el exministro TIC y actual precandidato presidencial Mauricio Lizcano, quien hizo parte del Gobierno Petro, explicó su visión sobre la razón por la que el mandatario no interviene cuando hay enfrentamientos internos.

“Esa pelea es impresentable”

Lizcano calificó como vergonzosa la disputa entre las cabezas del Dapre, el Ministerio del Interior y la UNGRD:

“Esa pelea es impresentable, es una vergüenza. Un ministro del Interior insultando a sus propios compañeros; una directora del Dapre insultando a Carlos Carrillo, que además es su subordinado”.

El precandidato afirmó que esta clase de choques evidencian desorden y desconocimiento de funciones dentro del Ejecutivo.

“Petro cree en la teoría del caos”

Según Lizcano, el silencio del presidente no es casualidad ni desinterés, sino parte de su estilo de gobierno:

“El presidente Petro cree en la teoría un poco del caos, él está en la filosofía un poco anarquista”.

Aseguró que el jefe de Estado prefiere otorgar amplias libertades a sus funcionarios, lo que termina generando escenarios muy distintos dependiendo de quién esté a cargo:

“Cuando hay funcionarios responsables, todo cambia. Petro da una idea a 4.000 metros de altura, uno la coge y la ejecuta. Pero cuando la gente no tiene experiencia, no entiende o está por intereses políticos, como en el caso de Benedetti, eso se vuelve un despelote”.

“No hay seguimiento ni control”

El exministro insistió en que las crisis internas surgen porque no existe una dirección clara desde la Presidencia:

“Eso pasa porque no hay seguimiento ni control, no hay dirección.”

Para Lizcano, estos enfrentamientos no solo afectan la imagen del Gobierno, sino que retrasan la solución de los problemas que realmente preocupan a los ciudadanos.

“A Colombia no le sirven los extremos”

Pensando en las elecciones de 2026, Lizcano reiteró la importancia de dejar de lado los radicalismos políticos:

“Por primera vez en la historia, el país está más preocupado de la mecánica que de resolver los problemas de los colombianos. Los políticos solo se están uniendo para derrotar a Petro o a Uribe”.

Pidió una “gran unidad” para superar la polarización y enfocarse en soluciones concretas para la población.

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