El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó un cambio importante en su procedimiento de renovación de pasaportes que podría afectar a ciudadanos estadounidenses y a extranjeros residentes o con estatus migratorio en ese país. A partir de ahora, quienes soliciten una renovación y no entreguen su pasaporte anterior verán retenido su nuevo documento, quedando temporalmente imposibilitados de viajar.

¿En qué consiste la nueva normatividad?

El Gobierno estadounidense ha reforzado sus protocolos de seguridad documental y estableció que toda persona que gestione la renovación del pasaporte deberá enviar de manera obligatoria su ejemplar previo. Si este no se incluye en el trámite, el Departamento de Estado no emitirá el nuevo pasaporte y la solicitud será considerada incompleta.

La medida tiene como objetivo evitar la duplicidad de documentos, reducir riesgos de fraude y fortalecer los controles de identidad, según reportó El Cronista y confirmaron fuentes oficiales.

¿A quiénes aplica esta regulación?

La nueva disposición aplica principalmente a quienes realizan la renovación por correo mediante el formulario DS-82. Este grupo deberá enviar:

  • El pasaporte vigente

  • Una fotografía reciente

  • Documentos de cambio de nombre (si aplica)

  • El pago correspondiente

Si el pasaporte anterior no es enviado, el proceso se rechaza automáticamente, dejando al solicitante sin un documento válido para cruzar fronteras.

Una vez aprobada la renovación, el Departamento de Estado devolverá el pasaporte previo en un paquete separado, mientras que el nuevo documento será enviado por correo. El proceso completo puede tardar hasta cuatro semanas, un tiempo que podría resultar problemático para quienes tengan viajes programados o trámites consulares pendientes.

Impacto en viajeros y procesos migratorios

Expertos advierten que esta medida puede generar complicaciones significativas para viajeros frecuentes, trabajadores internacionales o personas que dependen del pasaporte para procedimientos migratorios.
Quedarse sin un documento vigente implica:

  • No poder abordar vuelos hacia el exterior

  • No poder reingresar a Estados Unidos

  • Dificultades para completar trámites consulares o legales

Aunque no se trata de una política migratoria estricta, el cambio sí representa un endurecimiento en los controles documentales, con un enfoque claro en reforzar la seguridad.

Un llamado a la prevención

Las autoridades recomiendan revisar con anticipación los requisitos y asegurarse de tener disponible el pasaporte anterior antes de iniciar cualquier renovación. No hacerlo podría dejar al solicitante en una situación de inmovilidad: sin documento válido y sin posibilidad de viajar hasta regularizar el proceso.

El mensaje del Departamento de Estado es contundente:
sin entregar el pasaporte anterior, no habrá renovación, y sin renovación, no habrá viajes.

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