Empresarios alertan por elecciones y polarización en Colombia
A menos de un mes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, el ambiente político y económico se encuentra marcado por la incertidumbre, la polarización y el llamado urgente de los principales líderes gremiales a defender la democracia. En un reciente panel organizado por el Foro de Presidentes junto con la Fundación Club El Nogal, figuras clave del sector empresarial analizaron el panorama electoral y los retos que enfrenta el país.
En el encuentro participaron María Elena Ospina, presidenta de Acopi; Bruce Mac Master, presidente de la Andi; Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco; y Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC. La conversación fue moderada por Yesid Lancheros.
Uno de los temas centrales fue el papel del empresariado frente a las elecciones. En ese contexto, Cabal hizo un llamado directo a la acción, insistiendo en que los empresarios no pueden permanecer al margen del debate político. “Es tiempo de elegir bien. Es el primer reto que tenemos”, afirmó, al advertir sobre lo que considera una crisis generalizada en distintos sectores del país, como la salud, la seguridad, la infraestructura y la educación.

El presidente de Fenalco fue enfático en señalar que el empresariado debe involucrarse activamente, incluso dialogando de política con empleados, proveedores y clientes. Según explicó, la idea de evitar estos temas dentro de las empresas ha quedado atrás frente a la magnitud de los desafíos actuales. Además, insistió en que está en juego el rumbo del país y la defensa de principios como la propiedad privada y el Estado social de derecho.
En su intervención, Cabal también advirtió sobre los riesgos que, a su juicio, enfrenta la democracia. “El enemigo es el que nos va a quitar la democracia”, señaló, en referencia a sectores políticos que, según él, podrían poner en peligro el sistema institucional. Asimismo, expresó preocupación por posibles irregularidades en el proceso electoral, insistiendo en la necesidad de garantizar la transparencia.
Por su parte, Bedoya coincidió en la importancia de involucrar a los trabajadores en conversaciones políticas, pero desde una perspectiva informativa. Señaló que los ciudadanos suelen votar más por emociones que por propuestas programáticas, lo que abre espacio al populismo. “Aquí se trata de cuál populismo logra convencer más”, afirmó, subrayando que este fenómeno no es exclusivo de un solo sector ideológico.
El dirigente del sector agropecuario también planteó inquietudes sobre posibles formas de presión electoral, especialmente en contextos donde el empleo público crece o se entregan beneficios estatales. Para Bedoya, estos factores pueden influir en el comportamiento de los votantes, lo que hace necesario fortalecer los mecanismos de control.

En medio de este panorama, María Elena Ospina destacó el alto nivel de incertidumbre que perciben los empresarios. Según indicó, la falta de claridad sobre el futuro político genera preocupación en todos los niveles. No obstante, también consideró que el momento representa una oportunidad para generar cambios positivos.

Ospina insistió en la necesidad de educar políticamente a la ciudadanía, promoviendo conversaciones informadas en distintos espacios sociales. “Hay que hablar para que la gente vote con criterio”, afirmó, resaltando el papel del empresariado como actor clave en este proceso.
A su turno, Bruce Mac Master hizo un llamado a evitar la polarización entre izquierda y derecha, señalando que el verdadero riesgo radica en cualquier intento de limitar la democracia. En su intervención, advirtió sobre propuestas como una eventual asamblea constituyente, que —según explicó— podría concentrar el poder en un grupo reducido sin suficiente participación ciudadana.
Mac Master también expresó preocupación por el escenario postelectoral, especialmente ante la posibilidad de un aumento en la confrontación política. En ese sentido, subrayó la necesidad de construir un entorno democrático basado en el respeto, la convivencia y la aceptación de las diferencias.

Finalmente, los líderes coincidieron en que Colombia enfrenta un momento decisivo. Más allá de las posturas ideológicas, el llamado general es a fortalecer la democracia, promover el diálogo y evitar que la polarización siga profundizándose.
A pocas semanas de las elecciones, el país se encuentra ante un punto de inflexión en el que el papel de los distintos sectores —incluido el empresarial— será determinante para definir el rumbo político, económico y social en los próximos años.
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