Documentos, chats y fotografías incautados por las autoridades colombianas a Alexander Díaz, alias Calarcá, revelan la presencia de un ciudadano chino en campamentos de las disidencias de las Farc, donde habría participado en negociaciones relacionadas con armas, actividades ilícitas e inversiones de origen desconocido.
Según una investigación de Noticias Caracol, los materiales decomisados no solo evidencian presuntos vínculos entre la estructura criminal y miembros de la Fuerza Pública y del Estado colombiano, sino que también exponen la figura de Jixing Zhang, un empresario de origen asiático cuya aparición ha generado revuelo en sectores políticos y diplomáticos.
Las imágenes que desataron la controversia
Entre los archivos hallados aparece una fotografía en la que Zhang posa sonriente junto a alias Richard Catatumbo, uno de los líderes más poderosos de las disidencias, activo entre Norte de Santander y Venezuela.
La difusión de estas imágenes provocó reacciones inmediatas, incluyendo la del embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang, quien a través de su cuenta en X expresó que la embajada sigue de cerca la verificación de los hechos y las instrucciones del gobierno chino respecto al ciudadano involucrado.
“Sin comentario antes de verificar la situación y recibir detalles de las autoridades pertinentes”, señaló el diplomático.
La Embajada de China confirmó al medio que el caso será revisado por su Oficina de Economía y Comercio.
Críticas y cuestionamientos internos
Dirigentes políticos colombianos también reaccionaron. La precandidata presidencial Vicky Dávila señaló a la Fiscalía por la falta de avances en las investigaciones sobre los documentos incautados a alias Calarcá.
“¿Quién es el ciudadano chino que se reúne con las Disidencias de las Farc? Armas y cocaína en la mitad y una Fiscalía ciega”, afirmó.

Detalles de los vínculos del empresario chino con la estructura armada
La tarjeta de presentación de Jixing Zhang, compartida en chats entre Calarcá y Catatumbo, menciona tres cargos y una dirección en la provincia china de Henan. Las conversaciones sugieren que el empresario no solo visitó campamentos en el Catatumbo, sino también en otras zonas bajo control del grupo criminal.
Un integrante de las disidencias consultado por Noticias Caracol afirmó que Zhang utilizó una identidad falsa y que su rol superaba las supuestas inversiones agrícolas. Lo vinculó directamente con la compra de ametralladoras, producción de morteros y montaje de talleres de armas.
Las pruebas halladas en los dispositivos electrónicos de Calarcá incluyen fotografías de seis morteros y una caja con al menos siete granadas de 81 mm. En uno de los intercambios, Catatumbo afirma:
“Ya cuando el amigo venga le mando unas bombas, su belleza”.
A lo que Calarcá respondió: “Una belleza”.
Los chats también revelan que Zhang habría apoyado la instalación de una nueva fábrica de armas, luego de que las autoridades incautaran un taller previo. Catatumbo compartió imágenes de un torno industrial de fabricación china de última generación junto a una ametralladora, presuntamente para el nuevo montaje.
Inversiones, minería ilegal y presencia territorial
Además del tráfico de armas, el ciudadano chino habría ofrecido inversiones millonarias en proyectos agrícolas, según habitantes de la región consultados por el noticiero. Fotografías adicionales lo muestran portando casco de seguridad y visitando un socavón, lo que reforzaría su conexión con actividades de minería ilegal.
Documentos que comprometen a otros actores
Los archivos incautados incluyen chats, correos, cartas y fotografías que, según la investigación periodística, documentan presuntos nexos de las disidencias con altos mandos militares, funcionarios de inteligencia e incluso posibles vínculos con la campaña presidencial de Gustavo Petro. Estas revelaciones aún están en proceso de verificación por parte de las autoridades.
