En un hecho sin precedentes desde la Reforma del siglo XVI, el rey Carlos III de Inglaterra y el papa León XIV rezaron juntos en un servicio religioso celebrado en la Capilla Sixtina del Vaticano, marcando un momento histórico de reconciliación entre la Iglesia anglicana y la Iglesia católica.

El monarca británico, quien ostenta el título de cabeza de la Iglesia de Inglaterra, participó junto a su esposa, la reina Camila, en una ceremonia que reunió a clérigos y coros de ambas confesiones bajo el icónico techo pintado por Miguel Ángel.

Este gesto, calificado como “sorprendente” por analistas religiosos, simboliza el mayor acercamiento entre ambas iglesias en medio milenio. Según Aleem Maqbool, editor de Asuntos Religiosos de la BBC, “el hecho de ver a un Papa y a un rey anglicano rezar juntos, tras casi 500 años de división, representa una señal poderosa de reconciliación y diálogo interreligioso”.

Aunque no es el primer acercamiento entre ambas instituciones, este encuentro consolida décadas de esfuerzos por fortalecer la cooperación y el entendimiento. Ya en años anteriores, el difunto papa Francisco y el exarzobispo de Canterbury Justin Welby habían emprendido acciones conjuntas en favor de la paz, como su visita a Sudán del Sur.

Durante su etapa como príncipe, Carlos III mostró un profundo interés por la fe y el diálogo interreligioso, visitando en varias ocasiones el Vaticano. Por su parte, se sabe que el papa Francisco profesaba un gran respeto por la difunta reina Isabel II, madre del actual monarca.

Este acto litúrgico no solo representa un acontecimiento histórico, sino también un símbolo de esperanza y reconciliación para millones de fieles en todo el mundo, reafirmando la posibilidad de unidad entre iglesias separadas por siglos de historia.

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