Con tan solo 16 años, Samuel Huertas Moreno, oriundo del municipio de Fosca (Cundinamarca), alcanzó un logro histórico: obtener 500 sobre 500 puntos en las Pruebas Saber 11. Este resultado lo ubica entre los mejores estudiantes del país y lo convierte en el primer joven de su departamento en alcanzar una calificación perfecta.
Samuel, estudiante del colegio María Medina, fue reconocido por su disciplina, constancia y pasión por el conocimiento. Gracias a su desempeño, recibió una beca del 100 % para estudiar Física Pura en la Universidad de los Andes.
Según cuenta, su éxito se basó en tres pilares: el semillero de talentos que integraba, un preicfes que lo acompañó en su proceso y un grupo de estudio con amigos llamado “Maniáticos del 500”. “Nos motivábamos mutuamente a alcanzar la excelencia académica”, recuerda el joven.
Su rutina de estudio incluía métodos como el Pomodoro, que divide el tiempo en intervalos de concentración y descanso, y el Feynman, que consiste en explicar los temas con palabras sencillas para garantizar una comprensión profunda.
Samuel vive con su madre, quien siempre lo apoyó en su proceso educativo. “Solo con acompañarlo bastaba. Mientras él estudiaba, yo me quedaba cerca, jugando en el computador, pero sin dejarlo solo”, relata ella.
El día del examen, Samuel enfrentó nervios y ansiedad, pero logró mantener la calma. A pesar de creer que no le había ido bien, semanas después descubrió que había alcanzado la puntuación máxima. “No lo podía creer. Llamé a mis papás y solo llorábamos de felicidad”, cuenta.
Su sueño es dedicarse a la enseñanza y la investigación científica. Admira a Stephen Hawking y Carl Gauss, y sueña con realizar un doctorado para continuar explorando el universo a través de la ciencia.
Para Samuel, el verdadero aprendizaje va más allá de las calificaciones:
“El examen no define quién eres. Un puntaje no determina si eres capaz o no. Solo mide un tipo de rendimiento, pero la inteligencia tiene muchas formas”.
