El uso de psilocibina —el compuesto psicoactivo presente en ciertos hongos— ha proliferado en formatos como chocolates y gomitas accesibles a través de redes sociales. Esta tendencia es preocupante, pues INVIMA lo considera ilegal y su regulación actual presenta vacíos: el cultivo de hongos no está estrictamente controlado, complicando la erradicación de estos productos en el país. Plataformas como Meta y Mercado Libre han colaborado con las autoridades para cerrar varios negocios como “Trippy Truffles”, señalando que detrás de esta ola también hay presencia de bandas criminales que aprovechan el auge de los productos psicodélicos.
Aunque en Estados Unidos y Europa se han registrado ensayos prometedores que exploran la psilocibina en tratamientos contra la depresión y la ansiedad, los expertos alertan por los graves riesgos asociados al uso sin supervisión médica. Se han documentado desde ataques de ansiedad e insomnio hasta episodios psicóticos. En Colombia, varias clínicas ya ofrecen terapias con psilocibina, pero sin protocolos rigurosos que garanticen seguridad. Ante ello, se hace un llamado fuerte a las autoridades para definir marcos regulatorios y promover estudios científicos serios que avalen su uso terapéutico.
Fuente: El País – América
